Escrito por: Rubén Oliva
miércoles, 18.03.2026
El colegiado Manuel Ángel Pérez Hernández se convirtió, una vez más, en el triste protagonista de la noche con un desigual baremo a la hora de castigar y medir a Albacete y Las Palmas. Con 17 faltas acabó el equipo local frente a las 9 de los canarios, frenando en algunas ocasiones el intento de remontada con ‘faltitas’ que hicieron desesperar a la afición del Carlos Belmonte. El Alba también se vio perjudicado con 3 amarillas (Lorenzo Aguado, Javi Moreno que estaba en el banquillo y Antonio Pacheco) en otro arbitraje desigual que indignó a Alberto González: «Estamos muy ligeros de tarjetas, de faltas y de pequeños matices que pueden caer para un lado o para otro».
Sin embargo, lo que más enfadó al míster fue la expulsión a su hermano, un Enrique González que según el Acta fue expulsado en el minuto 84 «por protestar de manera ostensible y airada una decisión mía desde el banquillo». Llama la atención que diez minutos después fue el entrenador de Las Palmas el amonestado, pero él con amarilla «por desaprobar con palabras y gestos una de mis decisiones»- refleja el Acta arbitral.
Alberto González, que piensa que lo de su segundo podría haber quedado en amarilla, insiste en el trato desigual que se viene recibiendo: «estábamos todos en máxima tensión en el banquillo y tengo la sensación aunque lo mismo me equivoco de que se nos respeta lo justo. Ya lo he dicho semanas atrás, creo que se nos trata un poco diferente».