La figura de Alberto González vuelve a situarse en el centro del debate en el Albacete Balompié. El técnico malagueño, uno de los pilares del actual proyecto, termina contrato a final de temporada y, a día de hoy, su continuidad sigue siendo una incógnita.
Lo cierto es que desde el club no se cuestiona su trabajo. Todo lo contrario. El vicepresidente, Víctor Varela, ha dejado claro públicamente que la confianza en el entrenador es total, aunque también ha reconocido que este año el proceso será diferente al de la pasada temporada, cuando su renovación se cerró tras varias conversaciones avanzadas.
“El año pasado al final ocurrió su renovación porque se fue demorando… Este año la senda que hemos tomado es diferente, pero en ningún caso quiere significar falta de confianza”, explicó Varela, dejando entrever que el club sigue valorando muy positivamente su figura, aunque sin dar pasos concretos todavía.
Unas palabras que reflejan ese “feeling” entre ambas partes, pero que al mismo tiempo no terminan de despejar dudas. Y es ahí donde aparece la incertidumbre.
Por su parte, Alberto González también se mostró tranquilo en rueda de prensa, aunque confirmó que aún no ha habido movimientos reales para abordar su continuidad. “El feeling es total, eso es más que evidente… pero de momento no hay planteamiento por parte del club”, reconoció.
El técnico entiende el contexto. Con la permanencia aún por cerrarse —el Alba necesita varios puntos más para asegurarla—, en el club prefieren definir primero el rumbo del proyecto antes de tomar decisiones. Aun así, sus palabras dejan claro que, a día de hoy, no hay negociaciones abiertas.
La situación, por tanto, es clara: confianza mutua, sintonía evidente… pero sin avances. Y mientras tanto, el futuro del banquillo del Albacete sigue en el aire.