Escrito por: Rodrigo Quero
viernes, 27.03.2026
El 27 de marzo es una fecha marcada en la historia reciente del Albacete Balompié. Tal día como hoy, pero de 2024, Alberto González asumía el banquillo del primer equipo, iniciando una etapa que, dos años después, le ha convertido en una de las piezas clave del club.
Su llegada supuso un punto de inflexión. El técnico malagueño firmó una salvación espectacular, cerrando aquella temporada sin perder en las últimas diez jornadas y dejando unos números que invitaron al optimismo. Un rendimiento que convenció al club para renovarle justo un año después, el 27 de marzo de 2025, prolongando su contrato hasta 2026.
Desde entonces, su evolución ha sido constante. Tras una primera temporada completa con altibajos, el equipo dio un paso adelante en la segunda vuelta y terminó de crecer durante 2025. La mejora del rendimiento colectivo, junto a la explosión de jugadores importantes, consolidó un proyecto que hoy mira con tranquilidad al futuro inmediato.
En la actualidad, el Albacete vive una de sus mejores etapas recientes, con el equipo alejado del descenso y compitiendo a gran nivel. Gran parte del mérito recae en un Alberto González que ha sabido exprimir al máximo una plantilla limitada, ganándose el reconocimiento de la afición.
Sin embargo, su futuro vuelve a estar en el aire. A pocos meses de finalizar su contrato, y pese a la buena sintonía reconocida públicamente por el club y el propio técnico, aún no hay avances en su renovación.
Dos años después de su llegada y uno después de su última firma, la situación vuelve al mismo punto: Alberto González sigue siendo fundamental… y el albacetismo ya se pregunta cuándo llegará su próxima renovación.