Escrito por: Carlos Gómez
sábado, 25.04.2026
El Albacete Balompié está huérfano de capitán, pero no del que lleva el brazalete en el brazo, sino del que mueve el balón y al equipo.
Riki Rodríguez era quien cumplía con esa función hasta su venta al Deportivo De La Coruña en el mercado invernal, tras la misma, al equipo de Alberto González se le planteó un nuevo problema: ¿quién mueve al equipo ahora?
No hace falta buscar mucho para saber qué ni el propio Alberto ya podido encontrar la respuesta a esa pregunta. Solo con ver los onces titulares desde que Riki dejó la disciplina manchega, observamos que el entrenador malagueño apostó por Ale Meléndez y Agus Medina para cubrir el centro del campo, ante el Sporting añadió a Pacheco a esa zona, mientras que contra el Málaga desplazó a Agus a la vanda derecha e incorporó al recién llegado Martín Fernández. Tras la lesión de Agus Medina, de la que aún se está recuperando después de más de dos meses, Alberto decidió meter a Villar junto a Martín Fernández contra el Almería, y junto a Ale en Huesca.
Tras esos dos partidos, Villar salió del once para dejarle su lugar a Pacheco, que compartió medular contra la UD Las Palmas en el Carlos Belmonte. Esa fue la primera de dos victorias seguidas, en Santander repitió Martín, pero Alberto volvió a incorporar a Ale Meléndez y a San Bartolomé, que disputó su primera titularidad dando una asistencia. Alberto dio continuidad a ese trío contra el Castellón, a la semana siguiente cambió a San Bartolomé por Capi, aunque el citado trío volvió contra el Burgos. Desde la derrota en el Carlos Belmonte frente al equipo de Ramis, Capi ha ido encadenando titularidades: Leganés, Granada y Eibar.
Está claro que Alberto no ha encontrado su centro del campo fijo desde que perdió a Riki Rodríguez. El error, más que en vender a Riki, de quien han declarado tanto Toché como Alberto que «no tenía la cabeza en Albacete», el fallo reside en no firmar un sustituto de garantías y cualidades parecidas en enero.