Escrito por: 5 más el descuento
sábado, 02.05.2026
Victoria de madurez la firmada por el Albacete Balompié en su visita al FC Andorra (0-1). Un triunfo construido desde la resistencia, la eficacia y la convicción de un equipo que, pese a verse claramente superado en la posesión, supo competir mejor que su rival en lo verdaderamente importante: las áreas.
El dato lo dice todo. El Andorra manejó el balón con un abrumador 78% de posesión, pero fue el Alba, con apenas un 22%, quien generó las ocasiones más claras. Porque no se trata solo de tenerla, sino de saber qué hacer con ella. Y ahí los de Alberto González demostraron un ejercicio de pragmatismo que vale oro en esta categoría.
En la primera mitad ya avisó Jefté Betancor, con una de las oportunidades más claras del encuentro. Pero el golpe definitivo llegaría en el tramo final. Corría el minuto 86 cuando apareció Jonathan Gómez para aprovechar un desajuste defensivo local y firmar el 0-1 definitivo. Segundo gol del lateral con la camiseta del Alba, tras el que ya logró semanas atrás en el Carlos Belmonte frente al Granada.
La acción, además, llevó la firma de Fran Gámez, que sumó su sexta asistencia de la temporada, confirmando su importancia en el equipo. El lateral, recientemente renovado, vuelve a ser decisivo en un momento clave del curso. En el otro costado, Jonathan Gómez —‘Jogo’— también sigue acumulando argumentos para que el club valore seriamente ejecutar su opción de compra este verano al PAOK.
En un equipo castigado por las lesiones, donde los delanteros no atraviesan su momento más fino, fueron los defensas quienes marcaron la diferencia. Defendieron con orden durante todo el partido y, además, encontraron el gol cuando más se necesitaba.
El resultado deja al Albacete con 50 puntos y la permanencia virtual en el bolsillo. Pero más allá de la cifra, lo que refuerza este triunfo es la sensación de equipo competitivo, capaz de adaptarse a cualquier contexto. En Andorra no hizo falta dominar. Bastó con saber resistir y golpear en el momento justo. Un ejercicio de supervivencia convertido en victoria.