El Albacete se juega hasta 1,6 millones de euros en el tramo final de Liga

Escrito por: Rodrigo Quero

martes, 19.05.2026

Con la permanencia ya asegurada de forma matemática y los puestos de play off definitivamente fuera de alcance, podría parecer que al Albacete Balompié solo le queda cerrar la temporada sin demasiadas urgencias. Sin embargo, el tramo final del campeonato todavía tiene un impacto directo que va mucho más allá de la clasificación deportiva: el económico.

El equipo de Alberto González es actualmente 11º con 56 puntos, con seis todavía en juego. A nivel matemático, el techo sería alcanzar la 9ª posición, aunque para ello necesitaría recortar cuatro puntos al Córdoba, una distancia complicada pero no imposible. Por detrás, Sporting y Ceuta, ambos con 55 puntos, amenazan con ajustar aún más la zona media de la tabla, lo que abre un abanico de posibles escenarios finales entre la 9ª y la 13ª plaza.

Y es ahí donde entra en juego un factor clave: el dinero. La diferencia entre terminar en la parte alta de esa franja o caer hacia la zona baja de la media tabla puede suponer hasta 1,6 millones de euros en ingresos por derechos televisivos, una cifra muy relevante para la planificación del próximo curso.

En el mejor de los escenarios, acabar 9º supondría ingresar alrededor de 3,86 millones de euros, mientras que en el extremo opuesto, finalizar 13º reduciría esa cantidad hasta aproximadamente 2,27 millones. Entre ambos escenarios se abre una horquilla económica de más de 1,5 millones, lo que convierte estas últimas jornadas en algo más que un simple trámite.

El sistema de reparto en Segunda División es claro: el 15% del dinero televisivo variable se distribuye en función de la clasificación final de la temporada, de forma que cada puesto en la tabla tiene un impacto directo en las cuentas del club. No hay medias tintas ni factores históricos como en Primera División: aquí, cada posición cuenta.

En términos prácticos, una mala recta final no solo afectaría a la imagen competitiva del equipo, sino que también podría recortar de forma significativa la capacidad de maniobra en el mercado de verano. Perder incluso medio millón de euros en esta zona de la clasificación condiciona directamente la planificación deportiva.

Por eso, aunque el Albacete ya no se juegue objetivos clasificatorios mayores, sí afronta estas dos últimas jornadas con un incentivo claro: terminar lo más arriba posible no solo mejora sensaciones, también mejora cuentas.