Escrito por: Rodrigo Quero
jueves, 28.05.2026
¿Un último partido de liga sin nada en juego? Puede parecerlo desde fuera, pero dentro del vestuario del Albacete Balompié hay motivos más que suficientes para competir este sábado en Ceuta. El conjunto manchego tiene ante sí la posibilidad de igualar el récord de victorias consecutivas del club en Segunda División en el siglo XXI. Y curiosamente, ese récord ya lleva la firma de Alberto González.
El técnico malagueño, recién renovado hasta 2027, puede volver a hacer historia con un equipo que, pese a no jugarse objetivos clasificatorios desde hace semanas, sigue compitiendo al máximo nivel. El Alba llega a la última jornada tras encadenar cuatro victorias consecutivas ante Andorra, Cultural Leonesa, Córdoba y Real Sociedad B. Si logra ganar en Ceuta, alcanzará las cinco seguidas, igualando así la mejor racha del club en Segunda División.
Esa marca se consiguió en la temporada 2023/24, también con Alberto González al mando. Aquel curso, el entrenador aterrizó en un Albacete en puestos de descenso y con muchísimas dudas alrededor del equipo. Su debut no fue sencillo, cayendo derrotado ante el Espanyol, pero a partir de ahí llegó una reacción espectacular.
El equipo enlazó cinco victorias consecutivas frente a Tenerife, Eldense, Eibar, Andorra y Leganés, una racha que prácticamente selló la permanencia y cambió por completo el rumbo del equipo. Además, tras esas cinco victorias llegaron tres empates más, dejando una histórica serie de ocho partidos sin perder.
Ahora, dos años después, Alberto vuelve a estar cerca de repetir aquella hazaña. Y lo hace en un contexto muy diferente. Sin urgencias clasificatorias, con el objetivo cumplido desde hace semanas y con el equipo jugando con mucha más tranquilidad. Sin embargo, lejos de relajarse, el Albacete ha seguido creciendo en este tramo final de temporada.
El partido de Ceuta servirá también para cerrar una campaña notable y para celebrar sobre el césped la continuidad de un entrenador que ha conseguido devolver estabilidad y competitividad al club manchego. Porque aunque no haya play off ni descenso en juego, el Alba sí tiene algo importante por lo que competir: seguir haciendo historia.