Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 31.05.2026
A día de hoy, el Albacete cuenta con hasta 21 futbolistas con contrato en vigor para la próxima campaña. Una cifra elevada que, si bien garantiza continuidad, también obliga a tomar decisiones importantes en el inminente verano.
Dentro de ese grupo se encuentran nombres clave como Diego Mariño, Fran Gámez, Lorenzo, Dani Bernabéu, Lluís López, Jesús Vallejo, Pepe Sánchez, Javi Moreno, Pacheco, Javi Villar, Agus Medina, Capi, Víctor San Bartolomé, Valverde, Antonio Puertas, Higinio Marín, Samu Obeng y Álex Rubio, entre otros.
Una columna vertebral que, sobre el papel, ofrece estabilidad. Pero también un volumen que obliga a ajustar, especialmente en una plantilla que necesitará retoques si quiere aspirar a algo más que la permanencia.
A esta base hay que añadir dos vías fundamentales que marcarán el verano. Por un lado, los jugadores cedidos que regresarán tras su periplo lejos de Albacete: Antonio David (Murcia), Marcos Moreno (Talavera) y Jovanny Bolívar (UCV), cuya cesión se prolongará hasta diciembre de 2026. Futbolistas que deberán ser evaluados para decidir si tienen cabida en el proyecto o si volverán a salir.
Pero no todo es continuidad. Cuatro futbolistas finalizan contrato el próximo 30 de junio: Raúl Lizoain, Carlos Neva, Ale Meléndezy José Carlos Lazo. Cuatro situaciones que deberán resolverse en función del rendimiento, el encaje deportivo y la disponibilidad económica.
A ellos se suman dos salidas casi seguras: Jonathan Gómez y Jefté Betancor, quienes regresarán a sus respectivos clubes -salvo que se concrete la opción de compra que existe en sus cláusulas- tras finalizar sus cesiones. Especialmente significativa es la de Jefté, cuya marcha obligará a reforzar la delantera, dejando a Álex Rubio como principal referencia junto a Higinio.
Con este escenario de 21 futbolistas con contrato en vigor, el Albacete afronta un verano clave. Una plantilla amplia, con muchas piezas bajo contrato, pero también con carencias evidentes que han quedado expuestas durante la temporada.
La dirección deportiva, liderada por Toché, tendrá que hilar fino. No se trata solo de mantener una base, sino de mejorarla. De ajustar, de liberar masa salarial si es necesario y, sobre todo, de acertar en los refuerzos.
Porque el mensaje que deja el presente es claro: la continuidad por sí sola no basta pese a la holgada salvación. El Albacete necesita dar un paso más si quiere aspirar a algo mejor en la 2026/27. Y ese salto comienza, inevitablemente, en los despachos.