Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 06.06.2026
El mercado de verano ya ha comenzado en las oficinas del Albacete Balompié. Con la temporada finalizada y la planificación del próximo curso en marcha, la dirección deportiva encabezada por Toché trabaja en la confección de una plantilla que volverá a sufrir cambios importantes. Sin embargo, hay una zona del campo que, a diferencia de otras, parece llegar bastante bien cubierta al verano: la defensa.
Resulta curioso porque durante buena parte de la temporada fue precisamente la línea defensiva la que más dudas generó. Las lesiones, los cambios de sistema y algunos momentos de fragilidad defensiva provocaron críticas y debates entre la afición. Sin embargo, mirando la plantilla actual y los contratos en vigor, la realidad es que la zaga es probablemente la demarcación que menos retoques necesita.
En el lateral derecho, el Albacete tiene prácticamente asegurada una pareja de garantías. Fran Gámez renovó durante la temporada y seguirá siendo una pieza importante para Alberto González. Junto a él aparece Lorenzo Aguado, que ha dejado buenas sensaciones en su primera campaña en el fútbol profesional y cuyo futuro dependerá de las decisiones que se tomen en los próximos meses.
En el lateral izquierdo es donde aparece una de las grandes incógnitas. Carlos Neva termina contrato y, aunque cuenta con una oferta de renovación sobre la mesa, su continuidad sigue sin resolverse. Aun así, el club cuenta con una alternativa ilusionante en la figura de Dani Bernabéu. El joven canterano ha aprovechado cada oportunidad que ha tenido, especialmente en la Copa del Rey, y recientemente renovó su contrato hasta 2029, una clara muestra de la confianza que existe en su crecimiento.
Mientras tanto, en el centro de la defensa el panorama también parece bastante estable. Pepe Sánchez se ha consolidado como uno de los centrales de referencia del equipo, mientras que Jesús Vallejo, Javi Moreno y Luis López ofrecen diferentes perfiles para una posición que, a priori, llega bien cubierta al próximo curso.
Eso sí, existe una necesidad bastante evidente. Si finalmente Carlos Neva no continúa, el Albacete perdería a uno de los pocos futbolistas con perfil zurdo capaces de actuar tanto como central como lateral. Por ello, la dirección deportiva podría acudir al mercado en busca de un defensor con esas características, una pieza cada vez más valorada en los sistemas de tres centrales que ha utilizado Alberto González durante diferentes fases de la temporada.
Por tanto, salvo que se produzca alguna salida inesperada, el Albacete no parece obligado a realizar una gran revolución defensiva. Uno o dos refuerzos podrían ser suficientes para completar una línea que, sobre el papel, es la que mejor estructurada llega al verano.
Muy diferente es la situación en otras zonas del campo. El centro del campo afronta numerosas incógnitas entre contratos que finalizan y posibles movimientos, mientras que en ataque también se esperan incorporaciones para aumentar la competencia y el potencial ofensivo del equipo.
La planificación apenas acaba de comenzar, pero todo apunta a que, si hay una parcela del campo donde Toché podrá trabajar con más tranquilidad, esa será la defensa.