Escrito por: Carlos Gómez
domingo, 07.06.2026
El jugador del Atlético Albacete, Alberto Morientes -sobrino del mítico delantero español Fernando Morientes- jugó media hora en el encuentro de ayer ante el Manchego en la vuelta de la final regional por el ascenso a Segunda RFEF. Aún así, hizo un partidazo y fue el protagonista del encuentro.
Morientes salió y marcó un doblete. El primero cayó nada más entrar al terreno de juego; el joven delantero controló en el área y, tras hacerse el hueco, disparó con la zurda al palo corto del portero, el balón entró raso y pegado al palo. Era el primer gol del encuentro y el Carlos Belmonte empezó a creer. Faltaban aún más de veinte minutos de infarto para lograr, al menos, empatar la eliminatoria.
Poco después, en el 84′, Tomás marcaba de cabeza para empatar la eliminatoria. El partido se iba a prórroga, o eso parecía.
En el tiempo de descuento, Morientes caía al suelo y, tras levantarse, reclamaba al árbitro la infracción del defensa del Manchego. Antes de que se le pudiese pasar el enfado por la falta no pitada sobre él, recibió el balón de espaldas y se giró buscando portería. Con rabia y estando lejos de la portería, Morientes le pegó de zurda y el balón se coló por toda la escuadra. La locura se apoderaba del Carlos Belmonte y del filial de Ricardo Fajardo, que consiguió aguantar el resultado y evitó la prórroga.
El Atlético Albacete se clasificaba a la final por el play-off de ascenso a Segunda RFEF consiguiendo una remontada perfecta. Morientes, el protagonista del partido, comentaba ante los medios que «este estadio tiene un ‘aura’ diferente, no es casualidad que pase tantas veces este año».
El autor del doblete valoraba la victoria como «una gran tarde. El ambientazo que había y con la afición empujando todo el tiempo… Ha sido inolvidable.»
Sobre sus goles, afirmaba que «han sido la ostia por decirlo así. Han sido dos buenos goles. Hay que apoyar como sea, si no es con goles que sea con actitud. Y, concretamente, sobre el tercer gol del filial del Alba, Morientes reconocía que «analizando el rival vemos sus puntos débiles y sabíamos que había que girarse rápido para probar a puerta, había que probar.»
Por último, Morientes hacia un llamamiento a la afición del Albacete para dentro de dos semanas, cuando se jugará la vuelta de la final definitiva por el ascenso «Esto es una señal para que vengan dentro de dos semanas, aún quedan tardes bonitas por vivir aquí esta temporada», concluía.