Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 08.06.2026
El fútbol acostumbra a premiar a los grandes goleadores y a los nombres que acaparan focos, pero cada temporada aparecen futbolistas cuyo impacto va mucho más allá de las estadísticas más visibles. En el Albacete Balompié de Alberto González uno de esos nombres propios ha sido el de Fran Gámez. El lateral valenciano ha firmado una campaña sobresaliente hasta el punto de convertirse en una de las piezas más fiables y regulares del equipo manchego durante todo el curso.
Su llegada el pasado verano procedente del Eldense no generó el ruido de otros movimientos de mercado, pero el paso de las jornadas ha terminado dando la razón a una dirección deportiva que apostó por experiencia y conocimiento de la categoría. A sus 34 años, Fran Gámez aterrizó en el Carlos Belmonte para aportar veteranía a un grupo joven y ha terminado ofreciendo mucho más que eso.
El defensor valenciano ha disputado 2.504 minutos esta temporada, convirtiéndose en uno de los hombres de confianza absoluta para Alberto González. Pero más allá de la seguridad defensiva, su influencia ofensiva ha sido una de las grandes sorpresas del curso. Sus siete asistencias de gol igualan su mejor registro personal, alcanzado durante su etapa en el Real Zaragoza, una cifra notable para un lateral y que refleja su enorme capacidad para incorporarse al ataque con criterio.
En un Albacete que ha basado buena parte de su propuesta en la verticalidad y la eficacia en ambas áreas, Gámez ha encajado como un guante. Ha sabido cuándo acelerar, cuándo proyectarse por banda y cuándo guardar la posición, ofreciendo equilibrio a un equipo que durante muchos momentos de la temporada encontró en sus laterales una fuente constante de producción ofensiva.
Pero quizá lo más importante haya sido su regularidad. Mientras las lesiones castigaban numerosas posiciones de la plantilla, Fran Gámez mantuvo un rendimiento estable, convirtiéndose en uno de esos futbolistas que rara vez bajan del notable y que terminan ganándose algo muy difícil en el fútbol: el respeto unánime del entorno.
Ese rendimiento ha tenido premio. Toché ya ha movido ficha y el defensor se ha ganado a pulso su continuidad en el proyecto. La próxima temporada volverá a competir por el puesto con Lorenzo Aguado, un escenario que mezcla veteranía y juventud para una posición tan exigente como la de lateral derecho.
Porque el Albacete encontró el pasado verano un lateral. Lo que probablemente no esperaba era encontrar también un líder silencioso.