Escrito por: Rodrigo Quero
martes, 23.06.2026
El ascenso del Atlético Albacete a Segunda Federación, logrado el pasado domingo tras imponerse por 2-0 al Leioa, supone un salto deportivo importante para el filial del Albacete Balompié, pero también abre un nuevo escenario a nivel económico y de gestión interna que el club ya tiene encima de la mesa.
El conjunto dirigido por Ricardo Fajardo certificó su salto de categoría en una eliminatoria exigente, culminando una temporada en la que el filial ha dado un paso adelante competitivo. Sin embargo, el ascenso a Segunda Federación no solo implica mayor nivel deportivo, sino también un incremento notable de los costes estructurales del proyecto.
La nueva categoría conlleva más desplazamientos, concentraciones, fichas más elevadas y una exigencia organizativa mayor. De hecho, dentro del club se maneja que el impacto económico mínimo de este ascenso puede situarse en torno a los 400.000 euros, una cifra que incluso podría ser superior en función de la planificación final.
Además, al tratarse de un filial dentro del sistema profesional, este incremento de gasto también tiene impacto indirecto en la estructura global del club y en la gestión de recursos, algo que obliga a una planificación muy ajustada de cara al próximo ejercicio.
En este sentido, la dirección deportiva y económica del Albacete ya trabaja en cómo equilibrar el crecimiento del Atlético Albacete sin comprometer el margen del primer equipo, en un contexto donde la sostenibilidad del proyecto se convierte en un factor clave.
Hace apenas unas semanas, el director deportivo Toché ya advertía de esta realidad, valorando tanto la parte positiva como el esfuerzo añadido que supone competir en una categoría superior con el filial.
“Evidentemente es la parte negativa de que ascienda el filial porque habrá muchos gastos de concentraciones, gastos de viajes, las fichas son más caras, pero lo compensaremos intentando que esos jugadores, que al final vienen de Segunda RFEF, estén mucho más cerca del primer equipo. No lo quitaremos del límite de plantilla, pero ya contamos con ellos, hemos hecho una estimación de lo que nos costaría y va a ser cuestión de cuadrar gastos, pero ya te digo que sería muy positivo para el club. Nosotros estamos muy ilusionados como ellos. Valorar que si no ascienden no se va a empañar la temporada que han hecho, han hecho una grandísima temporada, han debutado muchos jugadores con nosotros, Ricard está haciendo un grandísimo trabajo y creo que es para valorarlo. Ojalá podamos poner la guinda porque creo que nos van a ayudar muchísimo y esa es la idea del club: contar con gente de la casa y seguir dándole oportunidades y que siga habiendo gente de Albacete en el primer equipo.”
El ascenso del filial, por tanto, no solo refuerza la estructura deportiva del club y acerca a más jugadores al primer equipo, sino que también obliga a un ejercicio de equilibrio financiero importante.
La idea del Albacete sigue siendo clara: apostar por el talento de la casa y fortalecer la conexión entre el filial y el primer equipo. Sin embargo, ese crecimiento deportivo viene acompañado de un aumento de costes que deberá ser gestionado con precisión para que el proyecto mantenga su estabilidad.
En definitiva, una gran noticia en lo deportivo que, al mismo tiempo, marca el inicio de una nueva fase de planificación para el club manchego, que ya trabaja en encajar todas las piezas de un proyecto que seguirá creciendo en exigencia tanto dentro como fuera del campo.