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lunes, 13.07.2026
El Albacete Balompié ya tiene marcada la hoja de ruta para la temporada 2026/27. Más allá de la ilusión que genera cada verano y de los refuerzos que continúan llegando al proyecto de Alberto González, desde la cúpula del club el mensaje sigue siendo el mismo: alcanzar cuanto antes la permanencia. Así lo dejó claro recientemente el consejero delegado y vicepresidente de la entidad, Víctor Varela, al analizar cuál debe ser la meta del equipo en una Segunda División cada vez más exigente.
«Quien dice en Segunda División que su objetivo no es aspirar a conseguir 50 puntos cuanto antes no dice la verdad», aseguró Varela, quien justificó esa prudencia en la enorme igualdad de la categoría. «La Segunda División es una competición muy compleja y cada vez más complicada por la llegada de innumerables inversores extranjeros que están elevando el techo de gasto e inflacionando el mercado. Hacer plantillas orgánicas como las del Albacete Balompié es cada vez más complicado», explicó.
Pese a ello, el dirigente quiso dejar claro que la ambición del club permanece intacta. La diferencia radica en el momento en el que se consiga ese objetivo. «Somos ambiciosos, pero el objetivo cada vez serán los 50 puntos porque es una cuestión de temporalidad; si los consigues en marzo, tienes margen para mirar hacia arriba. Si los consigues en mayo, date la enhorabuena porque la temporada habrá sido muy compleja», añadió.
Las palabras de Varela reflejan la realidad económica que vive el fútbol profesional y, especialmente, LaLiga Hypermotion. El Albacete prevé disponer de un límite salarial muy similar al del pasado curso, aunque contará con algunos ingresos extraordinarios derivados de la participación en la Copa del Rey, la venta de Kofane o el incremento de los derechos televisivos.
Sin embargo, el club también ha demostrado que está dispuesto a realizar esfuerzos importantes cuando considera que un futbolista puede marcar diferencias. El mejor ejemplo fue la incorporación de Álex Rubio el pasado mercado invernal, por quien la entidad desembolsó cerca de un millón de euros al Villarreal, una operación poco habitual en la historia reciente del Albacete.
A todo ello se suma un nuevo reto económico: el ascenso del Atlético Albacete a Segunda Federación. El filial contará con un presupuesto cercano a los 2,5 millones de euros que computará dentro de la estructura económica del primer equipo, obligando al club a mantener un equilibrio todavía mayor en la planificación.
Con ese escenario, el Albacete afronta un verano de trabajo intenso, consciente de que competir contra clubes respaldados por grandes inversiones exige acertar en cada decisión. La filosofía, sin embargo, no cambia. Construir una plantilla equilibrada, sostenible y competitiva para alcanzar cuanto antes esos 50 puntos que permitan, una vez más, mirar al futuro con tranquilidad y, si el fútbol lo permite, soñar con cotas mayores.