Escrito por: Rubén Oliva
viernes, 17.07.2026
Tal día como hoy pero del año 2017 desembarcaba en el Albacete Balompié el grupo Skyline Internacional. La llegada de este grupo inversor con sede en Emiratos Árabes supuso el inicio de una nueva era en el club manchego, con un estilo de gestión más profesionalizado, una mayor estabilidad institucional y económica y unos resultados deportivos que han tenido de todo.
Skyline, que llegó con el club recién ascendido a Segunda, sufrió un doloroso descenso a Primera RFEF en 2021 aunque regresó rápidamente en 2022 con el histórico ‘Riazorazo’, con dos PlayOff de ascenso a Primera disputados y una Copa del Rey este curso 2025-26 que puso al club en el radar de todo el mundo al eliminar al Real Madrid.
De la mano de Alberto González, Skyline ha encontrado una estabilidad en su banquillo por el que han pasado un total de diez entrenadores. El malagueño ha logrado dos permanencias tranquilas en 2026 y 2025, tras salvarlos de un descenso que parecía inevitable en 2024. Con este entrenador, también se han conseguido importantes traspasos entre los que está la mayor venta de la historia del club: los más de cinco millones de euros por Kofane.
Skyline no ha conseguido grandes avances en sus relaciones institucionales, habiendo hecho mejoras especialmente en la Ciudad Deportiva pero no así en un Carlos Belmonte cuyo proyecto de reforma sigue estancado. Y aunque la gestión económica es impecable en un club que antaño sufría impagos y grandes quebraderos de cabeza, ha mostrado ciertas tensiones en sus relaciones con una masa social un tanto desencantada. Se viene de sobresalientes campañas de abonados con cifras incluso superiores a los once mil, pero todo indica que la actual será una campaña insuficiente que evidenciará el enfado de muchos aficionados por la falta de cariño recibida.
Esto último, y la falta de apoyo de las instituciones, podrían ser los principales motivos que impulsarían a Skyline a plantear una posible venta. Este año ha sido el que, con diferencia, más se ha rumoreado un posible cambio de propiedad del club aunque todo ha quedado en eso, rumores. Ahora, y ante su noveno año en el Alba, Skyline tratará de seguir mostrando esa solvencia económica y de gestión que todo el mundo reconoce dentro y fuera, intentando ilusionar algo más en lo deportivo y buscando tener más gestos hacia una afición que ha recibido algún plantón que otro.