¡Qué hemos hecho nosotros para merecer esto! (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

miércoles, 29.07.2026

Lo que sigue a continuación no es ni más ni menos que una opinión estrictamente personal. Esta noble publicación no tiene culpa de mis limitaciones estéticas ni, sobre todo, de mi falta de comprensión de estos tiempos tan posmodernos.

 

El fútbol, como el resto de lo que conocemos como Occidente, sigue empeñado en frivolizar tratando de hacer caja de todo y por todo, apenas si queda algo de lo que era esto en el siglo XX. No hablo de lo que sucede en los céspedes, aludo solamente a lo que se cuece en derredor, desde lo insoportable que es ver un partido en directo con esa musicota infame que nos aturde y nos deja los tímpanos para felicidad de los otorrinos, hasta los estomagantes cambios de indumentaria verano tras verano. Nuestro Alba, en mala hora, es uno más de los que participan de este circo, si no fuese así muchos dirían “el Alba pierde el tren de la modernidad”, “el Alba anclado en el siglo XIX” y otras lindezas por el estilo y, de ahí, que queramos ser los más modernos de los postmodernos.

 

Toda esta perorata viene a cuento tras el desencanto sufrido al ver la nueva equipación con la que los nuestros van a salir a disputar los partidos por esos campos de Dios, ya que en principio el Carlos Belmonte se ahorrará el sofocón. Desconozco el diseñador -seguramente la imprescindible IA-, ni el porqué de esos colores que no sé cuáles son, tampoco se me alcanza quién nos quiere tan mal. No me gusta vestirme de mamarracho, ni que los míos lo hagan, de ahí que considere la indumentaria de marras un insulto a la estética y a nuestra tradición.

 

La encuesta que ha tenido a bien llevar a cabo 5MÁSSELDESCUENTO, sin ser algo científico ni exacto, sí marca el camino de la opinión general de la infantería blanca, el nuevo engendro no es ni más ni menos que eso: ¡un engendro!

 

Nos las prometíamos felices con nuestra nueva camiseta, esta sí es reconociblemente blanca con los preceptivos toques a nuestro entrañable color almagre o granate, con lo fácil que sería darle la vuelta a la segunda (o alternativa) equipación, esto es, granate y toques blancos. Demasiado simplón mi argumento, ya sé, pero aunque no tengo idea de diseño todavía distingo lo hermoso de lo desagradable, y, ya son demasiadas temporadas sin una equipación digna de Albacete, de su provincia y de La Mancha. Que si los patrocinadores (pronto habrá que vestirse con camisas de once varas para meter a todos), que si la televisión, que si la marca que nos viste, en suma, hay que hacer piruetas para ver el escudo, ridículamente camuflado por mor de unas modas delirantes.

 

Los esfuerzos del club para, en un lenguaje tan grotesco como la propia camiseta, ensalzar las virtudes técnicas y los ¨colores vibrantes y diseños atemporales¨ ¨absorbe y dispersa el sudor para un rendimiento fresco, seco y sin distracciones¨, me resultan enternecedores y, como estamos en horario infantil, no quiero ensañarme, mas como diría un castizo “yo es que me emasculo las gónadas”.

 

Con todo y con eso, espero que nuestra estupenda camiseta blanca y esta cosa que los creativos han sacado de la tienda de los horrores, nos deparen una temporada de altos vuelos.