Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 15.08.2026
El Albacete Balompié afronta la nueva temporada con un argumento que puede tener mucho peso en una categoría tan exigente como la Segunda División: la experiencia. El conjunto manchego no ha protagonizado una gran revolución en su plantilla durante este mercado de verano y esa continuidad empieza a tener una consecuencia clara: el Alba cuenta, actualmente, con la segunda plantilla con más partidos acumulados en Segunda División de toda la categoría.
Según los datos publicados por FootHolic, los futbolistas que forman actualmente la plantilla del Albacete acumulan 2.475 partidos en Segunda División. Una cifra que sitúa al conjunto manchego en la segunda posición de este particular ranking, únicamente por detrás del Leganés, que alcanza los 2.564 encuentros.
Por detrás del Alba aparece otro de los grandes aspirantes de la categoría, el Almería, con 2.386 partidos acumulados. Es decir, el conjunto manchego parte con un importante bagaje en una competición que conoce perfectamente.
Uno de los grandes responsables de estos números es Diego Mariño. El guardameta es el futbolista de la plantilla del Albacete que más partidos ha disputado en Segunda División, con 334 encuentros. Una experiencia que además le coloca entre los jugadores con más recorrido de toda la categoría.
Por delante de Mariño únicamente aparecen Marc Mateu, del Tenerife, con 372 partidos, y Fidel, actualmente en el Eldense y exjugador del Albacete, con 340.
Pero el Alba no depende únicamente de la experiencia de su portero. La continuidad de buena parte del bloque de la pasada temporada ha permitido mantener a numerosos futbolistas que ya conocen perfectamente las exigencias de Segunda División.
A ellos se han sumado incorporaciones que también cuentan con recorrido en la categoría. Es el caso de Sergio Ortuño, Corpas o Rober González, futbolistas que aportan minutos y experiencia en una competición en la que el Albacete volverá a intentar competir con sus armas.
Esta es precisamente una de las consecuencias de la hoja de ruta que ha seguido el club durante este verano. Frente a otros mercados en los que el Albacete realizó numerosos cambios, esta vez se ha apostado por mantener el bloque y realizar retoques concretos.
Y esa continuidad no solo permite mantener una idea de juego y un vestuario que ya se conoce, sino también conservar una importante cantidad de experiencia competitiva.
La Segunda División volverá a contar esta temporada con equipos que afrontan la categoría prácticamente desde cero. Un ejemplo claro es el Celta Fortuna, cuya plantilla, según estos datos, todavía no acumula ningún partido en Segunda División.
La diferencia es evidente: mientras algunos equipos tendrán que descubrir la categoría, muchos jugadores del Albacete ya saben perfectamente lo que supone competir cada semana en ella.
Eso no garantiza resultados ni convierte al Alba automáticamente en favorito. La experiencia por sí sola no gana partidos. Sin embargo, sí puede convertirse en un factor diferencial en una competición tan igualada, especialmente en momentos de presión, partidos cerrados o fases decisivas de la temporada.
El Albacete ha apostado por la continuidad y, al menos en este aspecto, la decisión tiene una consecuencia clara. El conjunto manchego comienza el curso como el segundo equipo con más experiencia acumulada en Segunda División, solo por detrás del Leganés.