Escrito por: Bienvenido Picazo
viernes, 21.08.2026
Empezó la temporada y, aunque hay motivos sobrados para la esperanza, duele comprobar que seguimos donde lo dejamos. No es cuestión de recrearse en la derrota porque esta se produjo cuando todo indicaba que el Alba rascaría un meritorio punto, o sea que, no perdamos la perspectiva, olvidemos el resultado y quedémonos con la actitud y el hecho de ver que el Alba, a pesar de las dificultades sigue siendo un equipo.
Es verdad que no hemos sumado, pero también es verdad que esto es una carrera larguísima y que es mejor perder mereciendo ganar (o empatar) que ganar habiendo merecido perder. Sé que muchos de ustedes no están de acuerdo con mi aseveración, pero cuando no jugamos bien sufro mucho.
La actitud es lo que tenemos que ser capaces de valorar, sumar de cualquier manera no lleva a ningún lado bueno.
De sobra sabemos que la competición está sembrada de minas y que lo que vimos en Las Palmas, lo volveremos a ver, así que no nos volvamos locos.
Si llegado el caso, llega Navidad y seguimos dando buenas sensaciones pero sumando poco o nada, entonces habrá que pensar en embrujos, pero apuesto a que jugando así vamos a conseguir el objetivo que, no lo olvidemos nunca, es la permanencia. Cuanto antes mejor, pero el objetivo es la permanencia.
Ahora toca dar la cara en el Belmonte, seamos pacientes y, como ya he dicho en más de una ocasión, no queramos marcar el segundo antes que el primero.
Los partidos, salvo raras excepciones, hay que madurarlos, evitar contratiempos en forma de expulsiones, penaltis, lesiones, nervios y poco a poco macerar al rival. Normalmente los rivales no suelen dejarse, con lo que hay que volver al punto de partida, esto es, tirar de paciencia y confiar en nuestra táctica y creérselo.
No es lo que más me gusta, pero en ocasiones el tesón, cuando la cabeza se bloquea, es el único recurso. Además, vamos a tener enfrente a la Real Sociedad “B”, un rival que no mira ni el resultado, ni el reloj, ni nada que lo distraiga, con lo que habrá que redoblar esfuerzos y actitudes.
Y, sobre todo, saber sobreponerse a cuantas dificultades aparezcan, que aparecerán.