Cinco lesionados en tres partidos: el Albacete vuelve a tener un problema que preocupa

Escrito por: Rodrigo Quero

domingo, 30.08.2026

Hay cosas que pueden explicarse por la mala suerte. Lo de las lesiones del Albacete Balompié empieza a ser difícil de mirar únicamente desde ese prisma. Cinco jugadores lesionados en las tres primeras jornadas de Liga son demasiados. Y más todavía cuando tres de esas cinco lesiones tienen carácter muscular.

El Albacete llegaba al inicio de temporada con una enfermería demasiado poblada, especialmente en el centro del campo, pero la sensación era que poco a poco iba a recuperar efectivos y que Alberto González podría disponer de una plantilla prácticamente al completo. Ha ocurrido justo lo contrario. La enfermería sigue creciendo y el técnico cada vez tiene menos cartas para elegir.

La preocupación aumenta porque vuelve a aparecer un viejo fantasma del Albacete: las lesiones musculares.

Tres lesiones musculares en tres jornadas

Samu Obeng fue el primero en caer. Su lesión de ligamento cruzado anterior en el estreno ante Las Palmas poco tiene que ver con la preparación física. Fue un mal gesto durante el partido y este tipo de lesiones son imposibles de prevenir por completo.

Después llegó Víctor San Bartolomé, con problemas en los isquiotibiales. Una lesión muscular que ya encendía alguna luz de alarma.

A esto se sumó Rober, que sufrió un golpe y tuvo que perderse el encuentro ante el Real Oviedo. En este caso, nuevamente, hay un componente accidental evidente y no parece razonable atribuirlo a la preparación física.

Pero lo ocurrido ante el Oviedo vuelve a poner el foco sobre este asunto. Pepe Sánchez terminó con problemas en el isquio después de una acción en la que realizó un esfuerzo y recibió un empujón. Y, sobre todo, Munir tuvo que abandonar el terreno de juego después de apenas 16 minutos, aparentemente por molestias musculares.

El caso del hispano-marroquí requiere además cierta cautela. Venía de estar varios meses sin competir y apenas llevaba una semana entrenando con el grupo. Que Alberto González decidiera ponerlo de inicio podía tener sus riesgos y, en este caso, el futbolista apenas pudo participar durante un cuarto de hora.

No significa que su lesión sea consecuencia de una mala preparación física. Pero sí vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de preguntarse si el Albacete está gestionando correctamente las cargas y los tiempos de adaptación de sus futbolistas.

Un problema que vuelve a aparecer

Las críticas apuntan inevitablemente hacia el área de preparación física, con Juanjo Rico como responsable de esta parcela. No porque pueda afirmarse que el preparador físico sea responsable directo de cada lesión, sino porque cuando un equipo acumula tantos problemas musculares en tan poco tiempo, es lógico que se abra un debate sobre qué está ocurriendo.

Además, no es una preocupación completamente nueva. El Albacete ya vivió hace dos temporadas un periodo especialmente cargado de lesiones musculares y entonces también aparecieron críticas alrededor de la preparación física. La pasada campaña la situación parecía haber mejorado, pero este inicio vuelve a generar dudas.

Cinco lesionados en tres partidos no es una cifra menor. Y tres problemas musculares en apenas tres jornadas tampoco deberían pasar desapercibidos.

El problema no es solamente médico. También es deportivo. Alberto González ya comenzó el campeonato con muchas bajas y ha tenido que improvisar posiciones, modificar planes y recurrir a futbolistas fuera de su sitio. Ahora, cuando parecía que la plantilla empezaba a recuperar efectivos, vuelve a perderlos.