El Albacete reduce su límite salarial, aunque eleva el coste medio de su plantilla hasta casi 9 millones

Escrito por: 5 más el descuento

miércoles, 02.09.2026

El Albacete Balompié afronta la temporada 2026/27 con un límite salarial ligeramente inferior al que tuvo hace un año, aunque la fotografía económica del club presenta un matiz importante: pese a disponer de una bolsa global algo menor, el coste medio de los futbolistas que componen la plantilla es ahora superior.

Según ha podido conocer 5MasElDescuento.es, el límite salarial del conjunto manchego se sitúa tras el mercado de verano en algo menos de 9 millones de euros. La cifra supone un descenso respecto al techo con el que el Alba terminó la pasada temporada, cuando después del mercado invernal alcanzó aproximadamente los 9,4 millones.

La comparación debe hacerse, no obstante, teniendo en cuenta cómo evolucionó ese límite durante el pasado curso. En septiembre de 2025, el Albacete partió con un límite cercano a los 8,5 millones de euros, cantidad que posteriormente aumentó hasta los 9,4 millones tras las operaciones realizadas durante el mercado de invierno.

Ahora, después del trabajo desarrollado durante este verano, el club se mueve nuevamente en el entorno de los 9 millones, aunque con una estructura de plantilla diferente.

Más gasto por jugador

La reducción del límite no significa necesariamente que el Albacete haya reducido su apuesta económica por sus futbolistas. De hecho, ocurre prácticamente lo contrario si se analiza el coste medio de la plantilla.

Una de las claves está en el número de jugadores. El pasado septiembre el primer equipo estaba compuesto por 22 futbolistas, mientras que un año después la cifra se eleva a 23.

Puede parecer una diferencia menor, pero dentro de un límite salarial cerrado cada ficha tiene un impacto. El Albacete debe repartir una bolsa económica entre un número mayor de jugadores y, además, ha configurado este verano una plantilla en la que existen salarios medios superiores a los de ejercicios anteriores.

Es decir, hay algo menos de dinero disponible en términos globales, pero una mayor inversión media por futbolista.

La situación encaja con el discurso que el propio club ha mantenido durante las últimas semanas. La dirección deportiva, encabezada por Toché, ha defendido que el esfuerzo económico realizado este verano no debe medirse exclusivamente en el número de fichajes. Retener futbolistas, mejorar contratos o aumentar salarios también supone inversión.

Y el Albacete ha realizado precisamente varios movimientos en esa dirección.

Siete fichajes y una renovación importante

El Alba ha incorporado durante este mercado a Carlos Marín, Sergio Ortuño, José Corpas, Mario Soberón, Rober González, Munir y Agustín Albarracín, además de conseguir la continuidad de Carlos Neva.

Ocho movimientos de entrada o continuidad que han elevado el coste medio de una plantilla que, al mismo tiempo, no ha generado ingresos extraordinarios mediante ventas.

Y este es otro de los factores determinantes para explicar por qué el límite salarial no ha crecido.

Sin ventas, no hay un balón extra para gastar

El Albacete no ha realizado ninguna venta este verano. Esa circunstancia limita la capacidad del club para incrementar su límite.

En el fútbol profesional español, las operaciones de traspaso pueden generar margen para aumentar la capacidad económica disponible, mientras que un verano sin ventas importantes obliga a trabajar prácticamente con los recursos ordinarios del club.

El Alba ha decidido invertir, pero lo ha hecho sin el respaldo de una gran operación de salida que permitiera ampliar sustancialmente la bolsa salarial.

De ahí que la fotografía final sea curiosa: más gasto medio, más jugadores y, sin embargo, un límite total ligeramente inferior.

Alberto González también entra en la ecuación

Hay otro elemento que debe tenerse en cuenta: Alberto González.

El técnico malagueño continúa al frente del proyecto después de la notable temporada realizada el pasado curso y su renovación llegó acompañada de una mejora de sus condiciones económicas. De hecho, Alberto se ha convertido en el entrenador mejor pagado de la historia reciente del Albacete.

Su contrato también forma parte de la estructura económica que el club debe contemplar a la hora de configurar su límite.

No se trata, por tanto, únicamente de comparar los salarios de los jugadores que han llegado y los que se han marchado. La continuidad del entrenador con unas condiciones mejoradas supone igualmente un esfuerzo dentro de la planificación global.

Y el club ha decidido hacerlo.

El filial también crece y tiene impacto

La otra particularidad de este curso es el salto de categoría del filial.

El Atlético Albacete ha conseguido el ascenso a Segunda Federación, lo que supone una excelente noticia deportiva para la estructura de cantera, pero también implica un aumento de los costes asociados al segundo equipo.

La estructura salarial y determinados gastos vinculados al filial forman parte de la ecuación económica que debe afrontar la entidad, por lo que su ascenso también tiene consecuencias en la planificación global.

El club, por tanto, no solo ha reforzado al primer equipo. También ha elevado el nivel competitivo de una estructura que ahora milita en una categoría superior.

Un límite menor que no refleja una menor apuesta

La conclusión es que el descenso del límite salarial no debe interpretarse automáticamente como una pérdida de músculo económico del Albacete.

La realidad es más compleja. El club dispone de una bolsa cercana a los 9 millones, inferior a los 9,4 millones con los que terminó el ejercicio anterior, pero ha configurado una plantilla más numerosa, con una inversión media superior y con varios contratos mejorados.

A ello hay que sumar la renovación al alza de Alberto González y el incremento de costes derivado del ascenso del filial a Segunda Federación.

Todo ello explica una fotografía económica que puede parecer contradictoria a primera vista: el Albacete tiene un límite salarial ligeramente inferior, pero ha hecho un esfuerzo mayor por futbolista y mantiene una estructura deportiva más amplia.

El reto ahora será conseguir que esa inversión tenga reflejo sobre el césped. Porque, después de un verano marcado por la ilusión de más de 12.000 abonados y por una apuesta económica importante, el Albacete necesita transformar los números del despacho en resultados.