Escrito por: Rodrigo Quero
jueves, 10.09.2026
El Albacete necesita encontrar respuestas y una de ellas pasa por Sergio Ortuño. El centrocampista fue uno de los fichajes llamados a tener un papel protagonista esta temporada, pero su inicio está lejos de lo que esperaba la afición. Llegó para convertirse en una pieza importante en la medular y, especialmente, para asumir parte del vacío dejado por Riki, pero todavía no ha conseguido hacerse con los mandos del equipo.
Ortuño aterrizó este verano procedente del Cádiz después de una temporada en la que no terminó de mostrar su mejor versión. Sin embargo, en el Albacete existía la confianza de recuperar al futbolista que había dejado grandes detalles en etapas anteriores, especialmente en el Eldense, y que podía convertirse en ese centrocampista capaz de manejar los tiempos, dar sentido a la posesión y marcar el ritmo de los partidos.
De momento, la realidad es diferente.
El alicantino ha disputado los cuatro encuentros de Liga y todos ellos como titular, una muestra evidente de la confianza que Alberto González tiene depositada en él. Pero esa continuidad todavía no se ha traducido en el rendimiento que se esperaba. Le está costando encontrar su sitio en el centro del campo y asumir el protagonismo que requiere un jugador de sus características.
Y la afición se lo está pidiendo.
Los seguidores del Alba quieren ver más de Ortuño. Más participación, más influencia y, sobre todo, más capacidad para convertirse en ese futbolista que haga funcionar al equipo desde la medular. No se trata de señalarle como uno de los culpables del mal inicio, pero sí de reclamarle porque se esperaba mucho de él.
El contexto tampoco ayuda. El Albacete suma cero puntos de los 12 posibles y necesita que sus jugadores importantes den un paso adelante. Ortuño es uno de ellos.
Todavía quedan muchos partidos y apenas se han disputado cuatro jornadas. Hay margen de sobra para que el centrocampista encuentre su mejor versión. Pero el Alba necesita que llegue cuanto antes. Si el equipo quiere cambiar su dinámica, recuperar a Ortuño como brújula puede ser una de las claves.