Escrito por: Rubén Oliva
lunes, 21.09.2026
Aunque cada vez más voces reclaman un cambio en el banquillo, lo cierto es que la propiedad del Albacete se está caracterizando por dar un voto de confianza demasiado largo a sus entrenadores más avalados. El último de ellos es precisamente al que sustituyó el propio Alberto González, un Rubén Albés muy querido por la afición pero que dejó al equipo en una situación crítica en su segunda temporada.
Desde la jornada 20 a la 32 (un total de trece partidos), el gallego apenas sumó 1 victoria y 5 empates sufriendo 7 derrotas que parecían abocar al Alba de la 2023-24 al descenso a Primera RFEF. Dejó al equipo en descenso con 32 puntos, a uno de la permanencia pero la espectacular remontada con Alberto permitió una heroíca permanencia (acabó con 51 puntos, seis por encima del descenso).
A Albés lo cesaron con una racha de 0,61 puntos por partido y tras trece jornadas de aguante, mientras que Alberto arroja una media de 0,17 puntos por partido tras las seis primeras jornadas donde todavía no ha ganado.
Menos paciencia tuvo la propiedad con Lucas Alcaraz, que también salvó al equipo en la 2019-20, pero que fue destituido en la jornada 5 de la siguiente campaña tras sumar solo un punto de quince posibles. Alcaraz fue cesado con el equipo penúltimo con 1 punto pero ni López Garai (12 partidos), Alejandro Menéndez (20 partidos) ni Noguerol (otros 5 partidos) consiguieron evitar el lamentable descenso como colistas con 38 puntos finales.