Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 11.10.2026
El extremo albacetista es el tercer futbolista que más remata en Segunda División, con 22 disparos en las ocho primeras jornadas. El nuevo entrenador conoce bien sus virtudes: coincidieron en el Eibar durante dos temporadas, en las que el jienense disputó 62 partidos bajo sus órdenes.
José Corpas es uno de los futbolistas que mejor representa la contradicción del Albacete Balompié en este inicio de temporada. El equipo genera situaciones para hacer daño, encuentra vías para acercarse al área rival y tiene jugadores capaces de finalizar, pero los goles no llegan con la frecuencia necesaria. El extremo jienense es un buen ejemplo: remata mucho, participa en el juego ofensivo y aparece con asiduidad en zonas de peligro, aunque todavía busca traducir esa presencia en una mayor producción goleadora.
Los datos respaldan su protagonismo. Corpas suma 22 remates en las ocho primeras jornadas de Segunda División, a una media de 2,75 por partido, según las estadísticas de QueroStats. Esa cifra le sitúa en la tercera posición del ranking de disparos, por detrás de Ousmane Camara, del Castellón, con 23, y Lander Astiazarán, de la Real Sociedad B, también con 23.
El dato cobra relevancia en un Albacete que solo ha conseguido marcar cinco goles en ese tramo de competición. El conjunto manchego ha tenido dificultades para convertir sus llegadas en tantos y ha terminado pagando esa falta de acierto en una clasificación que le mantiene en el último puesto. Corpas, por volumen de remates, está encontrando el camino hacia la finalización; el siguiente paso es mejorar la precisión y el rendimiento de cada intento.
No es el único futbolista del Alba que aparece entre los más activos en ataque. Mario Soberón suma 19 disparos, una cifra que le coloca también entre los jugadores con mayor volumen ofensivo de la categoría. Entre ambos acumulan 41 remates, una muestra de que el problema no consiste únicamente en llegar al área contraria, sino en convertir esa producción en goles.
La llegada de Joseba Etxeberría abre una oportunidad para Corpas. Ambos se conocen de su etapa en el Eibar, donde coincidieron durante las temporadas 2023-24 y 2024-25. El extremo disputó 62 partidos con el técnico vasco, en los que anotó ocho goles y repartió siete asistencias. Una relación futbolística que puede facilitar su adaptación a las exigencias del nuevo entrenador.
Etxeberría sabe qué puede aportar el jienense y cómo aprovechar su polivalencia. Corpas puede actuar abierto en banda, atacar espacios y aparecer en posiciones más adelantadas. Su capacidad para finalizar jugadas le convierte en un recurso importante para un equipo que necesita encontrar soluciones ofensivas con urgencia.
El reencuentro, además, llega en un momento en el que el Albacete necesita referentes sobre el césped. El nuevo entrenador dispone de poco tiempo para introducir sus ideas y cambiar la dinámica, por lo que contar con futbolistas que ya conocen sus métodos puede ser una ventaja. Corpas no parte de cero con Etxeberría: sabe qué tipo de exigencias plantea y qué espera de sus jugadores en fase ofensiva.
La confianza del técnico no significa que el extremo tenga asegurado el puesto, pero sí que existe un conocimiento previo que puede favorecer su protagonismo. La cuestión está en que esa presencia se traduzca en una aportación decisiva en el marcador.
El problema de Corpas refleja una de las grandes tareas pendientes del Albacete. El equipo ha encajado quince goles y solo ha marcado cinco en las ocho primeras jornadas. La diferencia entre ambas cifras explica por qué necesita mejorar en las dos áreas si quiere abandonar el colista.
En ataque, el Alba debe aprovechar mejor las ocasiones que consigue generar. No basta con acumular remates si muchos de ellos no encuentran portería o no obligan al guardameta rival a intervenir. En defensa, el equipo necesita reducir los errores que le han costado puntos y evitar que cada gol encajado se convierta en una losa difícil de levantar.
Para Corpas, el objetivo pasa por mantener su capacidad para aparecer en zonas de remate sin convertir la falta de gol en una presión añadida. Sus números indican que participa y que busca la portería. Ahora necesita precisión, mejores decisiones en el último instante y, quizá, algo de fortuna para que el trabajo empiece a reflejarse en sus estadísticas.
El estreno de Etxeberría en el José Zorrilla ante el Valladolid será la primera prueba de esta nueva etapa. Corpas aparece como uno de los futbolistas llamados a tener peso en el plan del entrenador, tanto por su actividad ofensiva como por la relación que ambos mantienen desde su etapa en el Eibar.
El Alba necesita goles y Corpas necesita que sus remates empiecen a encontrar premio. El nuevo técnico conoce al futbolista, confía en sus posibilidades y tiene motivos para pensar que puede ser una pieza importante en la reacción manchega. La clave estará en convertir el volumen de ocasiones en algo que hasta ahora le ha faltado al equipo: eficacia.