Escrito por: Rubén Oliva
martes, 13.10.2026
El Albacete hizo el ridículo en Valladolid y agrava una crisis histórica que lleva a muchos a pensar, en la primera quincena de octubre, que ya estamos descendidos. Es una situación crítica y sonrojante que llega además en el momento de mayor apoyo social en la ciudad, con el mayor número de abonados en la historia en Segunda. Y aunque se echó al entrenador, el 5-0 de Pucela demuestra que Alberto era el que menos culpa tenía y que los verdaderos responsables siguen en sus puestos.
Los primeros, una propiedad incapaz de definir cuál es el proyecto de club que quiere. Y el segundo, un Toché que ha sido incapaz de gestionar debidamente los recursos que le han puesto sobre la mesa y que debería estar planteando su irrevocable dimisión. Además, él mismo avaló la renovación al alza de un entrenador que ya ha sido cesado, por lo que como primer responsable e inmediato superior jerárquico debería seguir el mismo camino.
Toché es ese director deportivo que ha sido incapaz de encontrar un recambio en condiciones a Riki Rodríguez. Que se ha empeñado en esperar a jugadores lesionados como Higinio que necesitan meses para volver a estar en óptimas condiciones. Que fichó de manera descompensada, cargándose de extremos y dejando otras posiciones como el lateral izquierdo a medio. Que por no fichar más y mejor ha hecho que haya que tirar de jugadores del filial y ahora éste también paga las consecuencias. Que no renovó a Lizoain después de su notable temporada para traerse al suplente del Córdoba y confiar en un Mariño a las puertas de la jubilación. Que en un club que maneja en torno a siete millones de euros se dejó ¡un millón! en pagarle al Villarreal por un melón por abrir como era (y es) Álex Rubio. Que ha pensado que la mejor opción para suplir los 18 goles del pichichi Jefté era apostar por un Soberón que llega tras marcar 2 tantos en el Zaragoza.
Con todo y con eso, Toché, que llevaba no sé cuántas ventanas de fichajes asegurando que había equipo para PlayOff, dijo en septiembre que ésta era la mejor plantilla que había hecho desde que está en Albacete. Ya lo estamos viendo, sí. Igual que su dimisión.