El Albacete deberá sumar 50 de los 99 puntos que quedan por jugarse para conseguir la permanencia

Escrito por: 5 más el descuento

jueves, 15.10.2026

El Alba afronta las últimas 33 jornadas obligado a sumar prácticamente la mitad de los puntos que quedan en juego. Con un solo punto de 27 posibles, el descenso a Primera Federación amenaza con convertirse en una realidad demasiado pronto, aunque el calendario todavía ofrece margen para una reacción que exige cambiar radicalmente la dinámica.

El 15 de octubre de 2026, el Albacete Balompié vive una de las situaciones más dramáticas que se recuerdan en el Carlos Belmonte. Un punto de 27 posibles, nueve jornadas disputadas, un cambio de entrenador y una goleada por 5-0 en Valladolid que ha dejado al equipo y a su afición en estado de shock. El Alba es colista y su arranque se ha situado entre los peores de la historia de Segunda División. La permanencia, a día de hoy, parece una utopía.

Pero la temporada no ha terminado. Quedan 33 jornadas y 99 puntos en juego. Esa es la dimensión real del desafío que tiene por delante Joseba Etxeberría: reconstruir un equipo que se ha caído demasiado pronto y devolverlo a una carrera por la salvación que ahora mismo parece muy lejana.

Las cuentas son contundentes. Si se establece como objetivo sumar 50 puntos en lo que queda de campeonato, el Albacete necesitaría ganar aproximadamente la mitad de los puntos disponibles. No es una exigencia menor para un conjunto que solo ha conseguido uno de los primeros 27. Es, en términos futbolísticos, pasar de una media de 0,11 puntos por partido a otra de 1,52. Un salto enorme que obliga a cambiar casi todo lo que ha mostrado hasta ahora.

La pregunta es inevitable: ¿puede hacerlo? La respuesta honesta es que será extraordinariamente difícil. Pero difícil no significa matemáticamente imposible. Y, mientras haya margen para competir, el Alba está obligado a agarrarse a cualquier argumento que permita imaginar una reacción.

Las cuentas: 16 victorias y un empate

La cifra de los 50 puntos se utiliza habitualmente como referencia para alcanzar la permanencia en Segunda. No es una garantía matemática, pero la estadística histórica ayuda a poner el objetivo en contexto: desde que la categoría cuenta con 22 equipos, en la temporada 1998-99, la media de puntos del conjunto que termina en la decimoctava posición es de 48,61 puntos. Ha habido salvaciones con menos, aunque también descensos con 50 o más.

El Albacete necesita otros 49 puntos para alcanzar esa barrera. En las 33 jornadas restantes, la combinación más directa sería ganar 16 partidos y empatar otro. Dicho de otra manera, tendría que sumar una media de 1,48 puntos por encuentro, frente a los 0,11 que ha conseguido hasta ahora.

Las cuentas de la permanencia

Puntos actuales

1

De 27 disputados

Objetivo orientativo

50 puntos

49 más por conseguir

Partidos restantes

33

99 puntos en juego

Ritmo necesario

1,48

Puntos por partido

El lado positivo: quedan ocho meses y el margen existe

Hay una razón para no dar la temporada por perdida en octubre: el calendario todavía ofrece 33 oportunidades para cambiar la tendencia. El Albacete no necesita ganar todos los partidos ni protagonizar una racha perfecta. Necesita construir una secuencia de resultados que le permita acercarse progresivamente al ritmo de permanencia.

La primera meta debería ser mucho más inmediata que los 50 puntos: ganar un partido. Después, encadenar dos resultados positivos. Recuperar la seguridad defensiva, dejar de encajar goles con tanta facilidad y mejorar la eficacia en ataque son pasos imprescindibles. El análisis de la prensa local también apunta a problemas de equilibrio en el centro del campo, falta de puntería y bloqueo competitivo, aunque existe la percepción de que la plantilla tiene calidad suficiente para mejorar.

La llegada de Joseba Etxeberría no ha producido el efecto deseado en su debut, pero un 5-0 no determina por sí solo lo que sucederá durante los próximos ocho meses. Sí obliga a actuar y a hacerlo deprisa. El mercado de invierno podría ofrecer alternativas, aunque el equipo no puede permitirse esperar hasta enero para empezar a sumar.

La permanencia parece hoy una misión casi imposible porque el rendimiento actual no se acerca al necesario. Esa es la realidad. La otra es que todavía queda más de tres cuartas partes de la temporada por disputar y que el fútbol cambia de dinámica cuando un equipo vuelve a ganar.

El Albacete necesita 50 puntos, pero su primera obligación es recuperar la capacidad de competir. No hay espacio para más excusas ni para seguir aplazando la reacción. La salvación todavía está matemáticamente al alcance; ahora el Alba debe demostrar que también puede estarlo futbolísticamente.