Escrito por: Rubén Oliva
miércoles, 26.06.2013
Las doce de la medianoche del jueves al viernes: poco más de un día es lo que queda para que todo se resuelva. Quizá podría ser antes, porque todo depende de «trámites burocráticos» que parecen ser la causa de que, llegada la tarde de este miércoles todavía no esté todo cerrado. Con todos los datos sobre la mesa, existe un grupo inversor del que se desconoce con exactitud su procedencia y quiénes lo conforman. Tan solo ha trascendido uno de sus muchos componentes: el responsable de la parcela deportiva, Joaquín Secades.
Esta tarde, sus más importantes declaraciones en Cadena SER Albacete han sido: Yo no me presto a bromas, si me pongo al frente de esto es porque entiendo que es serio. Del Alba entendemos que es un club muy viable y muy atractivo, para devolver al Alba a Segunda, ninguna persona invierte una cantidad importante para andar dando paseos absurdos por Segunda B. Si se produce la ampliación, la deuda con los jugadores va a ser insignificante, estamos hablando de más del 51% de acciones, como poco se van a invertir dos millones de euros. El objetivo está claro que es ascender el próximo año, no vamos a perder el tiempo en Segunda B.
Sin embargo la cuenta atrás continúa y en el Alba sigue sin llegar el dinero. La enorme cantidad que se estaría moviendo (según Secades estarían dispuestos a invertir más de 2 millones de euros) conlleva un retraso en las operaciones bancarias, y por eso no se sabe con exactitud el momento donde se hará efectivo el ingreso en las arcas del club. Desde el Albacete se observa con preocupación el rápido paso de las horas, y hoy Agustín Lázaro ha confirmado a Tano Mora para RCM que tanto él como José Antonio Iniesta llevan varios días sin poder dormir, y que el único Plan B que existe (si es que se puede considerar así) es una reunión urgente del Consejo que se celebraría mañana por la tarde si el dinero siguiese sin llegar, aunque la solución que podría haber si se llega a esa situación parece no existir.
Las palabras hace escasamente una hora de Secades invitan al optimismo, dicen llevar unos meses trabajando «en la sombra» y el ingreso debe acabar llegando para que todo lo realizado por el grupo inversor hasta ahora no se quede en nada. En sus manos estamos.