Escrito por: Rubén Oliva
lunes, 23.09.2013
El central Rojas volvía a la que fue su casa la pasada temporada, y no pudo traerse los tres puntos a Albacete. Al acabar el encuentro analizaba así lo sucedido:
Sabemos que en un derbi las fuerzas se igualan por la motivación. Ha sido un partido de rachas, hemos empezado de menos a más, los últimos minutos de la primera parte hemos estado bastante bien y podíamos haber metido alguna. Pero ellos se han encontrado con el gol al inicio de la segunda parte y es una inyección de moral. Después hemos ido a remolque, y se han encontrado con el segundo gol y se han metido atrás. Si hubiéramos metido alguna de las ocasiones que hemos tenido, como la de Molina al palo y el rechace de Jorge y quedando todavía 10-15 minutos podrían haberse puesto más nerviosos. Pero no ha podido ser, en 7 días tenemos otra guerra y a seguir para adelante.
Es especial volver aquí, ver a ex compañeros y amigos, pero me voy triste por la derrota, lucho por la camiseta del Albacete y hoy no ha podido ser. Ahora a por el siguiente partido y a olvidar este partido.
Cualquier futbolista desea luchar por estar arriba, no es presión. Queremos subir a Segunda que es donde se merece estar el Albacete. Si quedas primero tienes el camino un poco más llano y esa presión le gusta a todo futbolista.