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jueves, 15.05.2014
Javier Alonso, directivo del Sestao River, hacía esta mañana un llamamiento a los seguidores del Albacete Balompié para que disfruten este fin de semana de Sestao y sus alrededores, del paisaje, los monumentos y el carácter acogedor de sus gentes.
Allí habrá ambiente desde primera hora en la plaza del Ayuntamiento. Conforme se acerque la hora del partido, los exteriores del estadio municipal de Las Llanas será un lugar perfecto para confraternizar con los seguidores sestaoarras y reparar fuerzas con un refrigerio.
Quienes opten por pasear, pueden contemplar junto a la Ría las industrias metalúrgicas que siguen en pie y los astilleros. También encontrarán la huella de la que durante gran parte del siglo XX fuera la empresa más grande del país (hasta 13.000 empleados): Altos Hornos de Vizcaya. El Gobierno vasco declaró el Alto Horno nº1 como Bien de Interés Cultural y, aunque se encuentra en rehabilitación desde 2006, es todo un emblema que merece la pena contemplar.

Alto Horno Nº1 (Sestao)
Sestao cuenta con estación de Metro de Bilbao -junto al Ayuntamiento-, conectando con la propia Bilbao y localidades vecinas (Santurce, Portugalete, Barakaldo…). Las frecuencias son constantes -entre seis y 10 minutos- y el billete de ida y vuelta cuesta 3,40 euros.
En la capital está el Guggenheim, museo de arte contemporáneo (Metro Moyua). La entrada cuesta 11 euros. Recomendable ver el palacio Euskalduna y la zona comercial (Metro Abando). Los más futboleros pueden darse una vuelta por el Nuevo Estadio San Mamés (Metro San Mamés). Y, por supuesto, no puede faltar un paseo por el Casco Viejo para dar cuentas de los pintxos (Metro Casco Viejo).
En Portugalete, a tan sólo dos minutos de Sestao en metro y media hora andando, se encuentra el Puente de Vizcaya, de 62 metros de altura. Salva sin dificultar el tráfico naval los 160 metros de anchura de la ría mediante una plataforma colgante para peatones y vehículos. Data de 1893 y se puede cruzar de Portugalete a Guecho por menos de un euro. Fue declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 2006.