Sampedro se queda en la historia como uno de los mejores (opinión)

Escrito por: 5 más el descuento

miércoles, 16.03.2016

24 de marzo de 2013, jornada 30 en Segunda B para un Albacete que venía de perder ante el UCAM y veía los play off demasiado lejanos. Ahí empezaba la andadura de Luis César Sampedro como entrenador del Albacete. Han sido casi tres años de presión, de la espada de Damocles sobre su cabeza en demasiadas ocasiones y siempre pudo salir airoso, salvo en esta temporada de infortunio y falta de reacción.

Sampedro ha cumplido siempre los objetivos marcados por el club, y se marcha dejando al Alba mucho mejor de lo que estaba antes de su llegada. Fue el entrenador del ascenso, pero no de un ascenso cualquiera. Él fue el responsable de que la ciudad volviera a disfrutar con su Alba, al que devolvió al fútbol profesional como campeón de la categoría y con ‘sello propio’. El momento del himno cantado por 17.000 albaceteños en el partido contra el Sestao lleva la marca Sampedro, él hizo posible aquella histórica tarde que acabó con la ciudad en la Fuente del Parque.

Ha superado cientos de adversidades: lesiones de jugadores clave, escaso presupuesto, en general poca suerte en los partidos, aumento de la corriente crítica, aquel verano surrealista donde parecía estar más fuera que dentro, confección de la plantilla del ascenso en tiempo récord, las 7 derrotas seguidas del año pasado… y ha demostrado la fuerza gallega que atesora, hasta que, cual felino que era en su etapa de portero, acabó agotando las siete vidas que ha tenido en Albacete.

Y se marcha sin exigir los dos años de contrato que tenía firmados, con un club al que rescató de la nada y un reconocimiento generalizado entre aquellos que tienen un mínimo de memoria. Se marcha un grande, uno de los mejores entrenadores de la historia del Albacete Balompié.