Alcorcón 2-0 Albacete

Escrito por: Rubén Oliva

domingo, 30.01.2011

LA CRÓNICA

Cuando después de haber realizado 46 fichajes en año y medio resulta que acudes a Alcorcón con Gluscevic como único delantero, es que algo está fallando.

Cuando, y cito un artículo de La Verdad, tu presidente hace de director deportivo, tu director deportivo es el chico de los recados, a tu consejero deportivo el presidente no le dice los fichajes por si los filtra, tus consejeros se enteran por la prensa de los movimientos que se producen y tu entrenador es cómplice de la limpieza de un vestuario (7 fichajes ya en invierno) es que esto tiene muy mala pinta.

Con un vestuario crispado por el propio Consejo y con Sumy pero sin Navas, el Alba, arropado por 60 valientes que desafiaron el frío, la lluvia y un horario criminal, se presentó en Santo Domingo a verlas venir. Es la táctica con la que milagrosamente se consiguieron 6 jornadas sin perder, pero es la misma con la que, en cuanto tu rival tiene un mínimo de interés en la victoria, se la lleva. Aunque sea 1-0, porque de nada te sirve ser el Albacete con menos goles encajados desde el año del ascenso si eres el 2º peor Alba de la historia a estas alturas (23 puntos por los 21 de la 07/08)

En la 1ª mitad, aparte de demostrar a los futboleros televisivos de los viernes que llamar fútbol al juego del Alba es todo un atrevimiento, comprobamos que el portero suplente del Alba también sabe parar. En el 16, entre él y el palo sacaron un remate de cabeza de Babín tras el saque de una falta. En el 23, Quini la mandó nuevamente al larguero en una falta directa, 2 después el ex portero del Huesca le sacó una a Montañés y en el 30, con un Alcorcón volcado, Babín no llegó a un balón que se paseó por la portería del Alba. El equipo de Calderón, que sólo había probado con una falta muy al principio, la tuvo en el 34 cuando Gluscevic la tiró al muñeco tras plantarse delante de Manu Herrera. Ahí acabó el trabajo del meta local anoche. Y mientras su equipo lo seguía intentando, como Sales en el 37 que mandó arriba un contragolpe.

Era cuestión de tiempo. Tras el descanso, ya en el segundo 30 Borja Pérez la tuvo. En el minuto 53 fue Quini quien envió fuera un centro desde la derecha y en el 61 ocurrió lo inevitable. Córner que ante la pasividad de la defensa remata Javi Hernández para hacer el 1-0.

De ahí hasta el final el partido sobraba, porque era evidente que el Alba no iba a marcar, es más, difícilmente iba a enlazar alguna jugada de peligro. La impotencia se empezaba a sentir entre los jugadores como A. López o un Camacho que muy nervioso y ya con amarilla fue retrasado a central tras los nuevamente inútiles cambios de Calderón y ahí vio la roja tras darle una patada a Quini en el minuto 75. El partido agonizaba y ya en el 93, el Alba sacó un corner que subió a rematar Miguel. Había que intentarlo, ya que delanteros no iban a ser, a ver si el goleador era el portero… pero lo que no puede ser, no puede ser. El balón lo acabó sacando el Alcorcón con algo de fortuna y finalmente Nagore marcó a puerta vacía el 2-0.

Bochornoso partido de un Albacete que va a la deriva. Y son muchos años jugando con fuego, porque cuando parece que las cosas no se pueden hacer peor, nos sorprenden con semanas tan esperpénticas como ésta. En el Albacete hace mucho tiempo que las cosas no se hacen bien y lo peor es que esto no tiene visos de cambiar, todo lo contrario. Y cuando acumulas tantas papeletas, al final te toca, al final, te acabas quemando.