Escrito por: Rubén Oliva

domingo, 26.08.2012

Tú no puedes conseguir dos tantos en la casa del gallito del grupo y volverte de vacío. No debes (poder se ha visto que sí) hacer todo lo que has hecho en Cartagonova y perder el partido. Pero la realidad es que el Alba ha dado el pistoletazo de salida a su etapa 2.0 en la categoría de bronce con una dolorosa e inmerecida derrota (3-2).

Los jugadores del Alba celebrando el gol de Tete

Con cerca de 4.600 espectadores en las gradas, 200 de ellos llegados desde Albacete, el Alba se presentó en Cartagena sin novedades: mismo once de la pasada temporada con el único cambio en la portería. Y aquello tan repetido durante el verano de “es una ventaja que el equipo ya se conozca” se hizo realidad desde el pitido inicial. El Alba era una apisonadora y una fábrica de hacer fútbol. Tanto que ya en el minuto 2 había estrenado la temporada con gol: el 0-1 lo transformaba un Tete muy atento a la hora de seguir la jugada. El equipo de Gómez se estaba gustando, trenzaba jugadas, los jugadores sabían de antemano y casi sin mirar dónde iban a encontrar un compañero y hacían que el temido Cartagena apenas lograra pasar del medio campo. Esta situación duró sobre todo durante la primera media hora, pero en todo momento estaba más cercano el 0-2 que el empate.

Es por eso que el golpe fue más fuerte. Bastaron los 2 minutos previos a irnos al descanso para tirar por la borda todo lo hecho. Primero en el 43 con un centro de Óscar Rico que era rematado al fondo de la red de cabeza por Perona ante la pasividad de los centrales blancos. Y ya en el descuento con un balón a la espalda de Castillo donde Florián y de forma acrobática aprovechaba la media salida de Lledó para desviar lo justo el balón y permitir al equipo que menos había hecho irse a vestuarios ganando.

Los jugadores se unen en una piña antes de comenzar la segunda parte

En el segundo tiempo (con Santamaría en lugar de Castillo) el Alba se encontró demasiado rápido con el dulce y con el palo casi a la vez. En el 49 una buena pero trastabillada jugada (la afición pidió falta de Tete) por la banda derecha albaceteña acabó con el centro de David Alba que tras rebotar en Navarro, se acababa introduciendo en la portería para igualar de nuevo el partido. El lateral parecía camino de redondear un notable partido pero Gil Coscolla le tenía guardada una más que rigurosa doble amarilla para con un mundo de minutos por delante obligar al Alba a jugar con diez.

La situación fue solventada por Gómez retrasando a Rocha al lateral, dando el centro del campo a Julio Soria y Núñez y arriba el islote Molina. Con 40 minutos por delante, el Alba se olvidó de la pelota y se limitó a cerrar huecos tratando de dar peso al buen punto que podía llevarse del estadio más difícil del grupo. Y salvo alguna ocasión aislada que Lledó en alguna acción y otras los defensas manchegos solventaban, el 2-2 tampoco parecía correr excesivo peligro. Además la roja (otra vez rigurosa) de Cristiano a 8 del final ayudaba a invitar que tanto nadar sí nos permitiría llegar a la orilla. Pero no fue así, y la tarde estaba destinada a que el Alba sufriera en sus carnes toda la crueldad del fútbol. Se estaba esperando, otra vez, al final para asestar el golpe: centro desde su casa de un jugador que tan lejos estaba de portería que hasta que veamos la repetición ni sabemos quién era, se pasea por el área y la incomprensible salida de Lledó permite el remate de Cañadas que ponía el 3-2 en el marcador y el éxtasis en las gradas del Cartagonova. En los escasos segundos que quedaban para el final aun tuvo tiempo el propio Cañadas de ser expulsado, tiempo que ya no tuvieron los fundidos jugadores albaceteños en generar alguna ocasión para el 3-3.

Al final los puntos se quedaron en casa pese al buen juego en la primera mitad y el derroche físico en la segunda que los jugadores del Alba mostraron en Cartagena. Mucho por corregir atrás (empezando por un hoy desafortunado Lledó) pero con muchos argumentos para el optimismo esta temporada.

FC CARTAGENA: René; Campins (Ceballos), Hugo Álvarez, Martín, Navarro; Cristiano, Segura, Cañadas, Óscar Rico (Tonino), Perona, Florián (Raimondi).

ALBACETE: Lledó; Alba, Noguerol, Castillo (Santamaría), Zurdo; Núñez, Rocha, Adriá, Tete; Curto (Molina), Calle (Julio Soria).

ÁRBITRO: Gil Coscolla.
Estadio Cartagonova. 4.558 espectadores, unos 200 de Albacete.