Escrito por: Rubén Oliva

domingo, 03.02.2013

La enfermedad casi a última hora de Miguel Núñez trastocó los planes de un Antonio Gómez que saltó al Álvarez Claros de Melilla con un once formado por Campos; Pablo Gil, Santamaría, Castillo, Zurdo; Tete, Rocha, Mario Ortiz, Carlos, Molina y Calle.

En el primer tiempo, y tras el susto nada más comenzar en un disparo de Andrés Sánchez que dio en el palo y se salió fuera, la posesión sería para un Albacete que parecía encontrarse más cerca del gol que su rival aunque ofrecía de nuevo la sensación de que necesitaría mucho más para lograr adelantarse en el marcador. En el 12 llegó el primer disparo, obra de un Rocha que fue uno de los mejores del partido, pero que volvió a demostrar las deficiencias que muestra en el disparo a puerta.

La iniciativa era para los manchegos pero los minutos se consumían sin demasiada historia hasta que, en el minuto 37, y en un balón muerto tras un corner botado por Rocha, Santamaría demostraría el por qué de su posición de defensa disparando a las nubes cuando la ocasión era clara para los nuestros. Parecía complicado fallar algo tan claro, pero Carlos lo quiso superar 3 minutos después cuando disparó desviado un balón que le dejó Calle con la portería de frente y sin defensores por delante. El Alba perdonaba y el descanso llegó con 0-0.

En la segunda parte al Alba le costó arrancar y pronto se encontró con la desgraciada jugada. Castillo derriba a Aznar, que aunque venía de fuera del terreno de juego se aprovechó de que el balón había golpeado en Pablo Gil para evitar el fuera de juego y sufrir la pena máxima que no dudó en señalar el colegiado.
Quique de la Mota no perdonó y puso el 1-0 engañando a Campos en el minuto 56.

El panorama se ponía negro para los de Gómez que, no obstante, vieron alimentadas sus esperanzas de sacar algo positivo de Melilla tras la merecida expulsión de Carlos David a falta de una media hora para el final.
Once contra diez el Alba comenzó a intentarlo con más insistencia, incluso arriesgando con una defensa de tres tras los cambios de Gómez, pero apenas se obligó a intervenir al guardameta local.
La más clara la volvió a tener Santamaría en el minuto 70, pero al igual que su anterior intento, la lanzó incomprensiblemente al cielo de la ciudad norteafricana.

El partido poco a poco moría, ante un Melilla que jugaba con cabeza y un Alba impotente, que incluso caía con frecuencia en faltas en ataque que detenían el juego y parecían dar vida al crono. El 1-0 no se movería, resultado que ahonda la crisis de resultados en 2013 de un Alba que ve como los de arriba se pueden ir ya demasiado y cómo los perseguidores lo alcanzan (empezando por el rival de hoy que ya iguala a 35 puntos y que aun tiene un partido menos). Toca reaccionar YA