Escrito por: Rubén Oliva
martes, 05.03.2013
Acompañando al presidente saliente, Aurelio Milla, y al entrante, Agustín Lázaro, el máximo accionista del Albacete Balompié, José Antonio Iniesta, también ha tomado la palabra esta mañana para explicar la llegada de su mano derecha a la presidencia del club y explicar la situación actual de la entidad:
Estaba todo previsto, podría ser Paco Plaza el presidente pero analizando la situación se comentó que por ley iba a ser Agustín y todo lo que se habló era muy coherente y no había por qué trastocar nada. Aurelio se va pero no se va y seguirá ayudando y solo que la cabeza visible será Agustín desde ahora.
No es que la familia Iniesta tome las riendas del club. Yo ni soy consejero ni nadie, solo vine a ayudar. Agustín es mi mano derecha en todo y la verdad es que lo exploto más de lo que debiera. Cuando hicimos el Consejo salimos todos juntos y también entendimos que nos iremos cuando esto no tenga solución, cuando no se pueda hacer más. Decir que esto no es un marrón es mentir, es un marrón como la catedral de Burgos pero dado que la demás gente de Albacete no quiere colaborar nosotros resistiremos hasta donde podamos. Me he quedado alucinado cuando un día tan triste como hoy que reúnes a la plantilla y técnicos, la sorpresa que he tenido es la capacidad humana que tienen de aguante y que siguen estando por la labor y poniendo buenas caras, eso me ha emocionado.
Andrés está en otro mundo por decirlo así pero esto le come la moral porque no quiere que sufra el Albacete en lo deportivo y también en lo económico. Si yo tuviera 100 millones de euros seguro que aquí no habría problemas pero no los tengo y no puedo hipotecar el trabajo de Andrés para toda su vida.
Nosotros colaboramos porque si no este año el Albacete no habría estado aquí, este año pagué hasta diciembre haciendo otro esfuerzo más y otra sorpresa ha sido que esta ampliación de capital ha sido una verdadera vergüenza. No es lícito que una persona que no puede pagar la hipoteca compre su acción para que el Albacete se mantenga y gente que ha gestionado esto mucho tiempo no ha tenido la vergüenza por lo menos ni de asomarse a la ventana. De la ciudad estoy encantado porque es mi ciudad para siempre pero mucha gente no entiendo cómo ha reaccionado así. Si el Albacete se muere un día no será por los que estamos aquí, el esfuerzo que estamos haciendo es por si llega un rayo de luz.
Si somos sinceros el Albacete futuro no tiene ninguno pero lo que sí hay es mucha ilusión y si aceptan la negociación que estamos teniendo entonces sí que tiene futuro. Hay que buscarlo fuera y en eso estamos, gente que viaja de mi bolsillo, lo hago con ilusión por intentar darle viabilidad a este proyecto que es muy difícil.