Escrito por: Rubén Oliva
lunes, 24.06.2013
Llega la tarde del lunes 24 de junio y la noticia es que sigue sin haber noticia. El Albacete ha iniciado la, quizá, semana más decisiva de su historia y lo ha hecho en medio de una preocupante incertidumbre y donde es difícil adelantar lo que va a pasar.
El jueves se cierra la ampliación de capital, y el viernes a las 12 del mediodía (aunque podría tener unas horas más si llega algún inversor a última hora) debe pagar las deudas a sus jugadores pues en caso contrario descendería automáticamente a Tercera División.
El 4 de junio (hace 20 días) fue la última rueda de prensa del presidente Agustín Lázaro, y entre medias (el 19 de junio) y hasta ahora, solo el director general Matías Martínez ha hablado en la presentación del convenio con el Albacer. Desde el club no ha salido ninguna información más, no solo con la prensa sino incluso hacia los jugadores que manifiestan con preocupación no haber recibido ni una sola llamada del Alba desde que tomaron vacaciones.
Teléfonos apagados, pocas respuestas y todo en el aire a la espera de que llegue esa inversión que permita la salvación de la entidad. Algo parecido hacia la afición: con los peñistas ningún directivo estuvo presente para informarles de una campaña de abonos que se iba a presentar el viernes y que de momento ni ha sido convocada, y donde parece que de nuevo tampoco se ha tenido en cuenta sus opiniones. Una iniciativa de tanto esfuerzo como la Rifa, dirigida a ayudar económicamente a la entidad, no está teniendo el trato que a los aficionados les gustaría, y es por eso que desde las redes sociales y foros se empieza a criticar una actuación del club que no parece ser la correcta en un momento tan delicado.