Escrito por: Rubén Oliva
domingo, 15.09.2013
Joaquín Echevarría es presidente electo del Albacete Balompié desde el pasado día 4, pero conforme han ido pasando los días su crédito en el entorno del club ha ido esfumándose. Estuvo en el palco del Sánchez Pizjuán representando al Albacete (en un viaje supuestamente pagado por el club), y aunque dijo que venía de camino una carta de crédito con la que demostraría su verdadera intención de aportar dinero al Albacete, ésta sigue sin aparecer.
Que no llegara este viernes parecía ser la gota que colmaba el vaso de su Consejo formado por albaceteños (a los que la familia Iniesta y José Miguel Garrido pidieron que acabaran con el mandato de Echevarría por «responsabilidad»), pero el viernes no tomaron ninguna decisión y todo indicaba que el electo presidente vería el partido contra el Cartagena desde el palco.
Pero no fue así. Sus consejeros (que aun no lo son, pues no han llegado ni a reunirse), encabezados por Ferre, le pidieron que no fuera al estadio para evitar posibles enfrentamientos con una afición que, al igual que Ferre, se siente engañada. Al mismo tiempo, le comunicaron a Echevarría que anularán ese Consejo (que no dimisión, pues no han llegado a ejercer) porque «no aguantamos, el Albacete no puede esperar más».
Ferre quiso pedir perdón a los aficionados por haber mostrado el apoyo a Echevarría, pero también recordó que «Iniesta nos pidió que le apoyáramos» (el propio Iniesta podría haber sido el séptimo consejero que Echevarría quería presentar en la Junta), pero cambió de parecer a última hora. Hoy domingo se reunirán para elaborar un comunicado que el propio Ferre leerá mañana a los medios, y donde previsiblemente se convocará una nueva Junta de accionistas donde «los accionistas voten a quien quieran». Esta asamblea, según el artículo 15 de los Estatutos del Alba podría celebrarse 15 días después de publicarse en el Boletín Oficial del Registro Mercantil aunque la Ley de Sociedades establece 30 días. Así pues, y mientras Agustín Lázaro sigue de presidente en funciones, José Miguel Garrido y José Antonio Iniesta (segundo y primer máximo accionista del Alba) tendrán un mes por delante para decidir qué hacer por la gestión del club… mientras Joaquín Echevarría sigue diciendo que su dinero «está al caer»