Escrito por: Rubén Oliva
miércoles, 30.10.2013
Ocho victorias en once partidos no es ninguna broma, y acabar octubre con 25 puntazos hace desbordar la ilusión. Este Albacete no se anda con chiquitas y ha conseguido por méritos propios ganarse el respeto de sus rivales. La jornada 11 la va a terminar todavía más líder, y eso que éramos muchos los que veíamos en el partido de este miércoles una prueba más que de fuego.
Tocaba jugar en el estadio San Ignacio del malagueño barrio de El Palo, un campo donde un pelotazo en la primera parte acabó con el balón en la terraza de una vecina, como cuando de pequeños jugábamos en la plaza de Villacerrada; y donde incluso un despeje del portero se convierte en ocasión. Pero este equipo está preparado para todas las situaciones, y hoy ha sabido prepararse para la brega. Con un once formado por Dorronsoro; Carlos, Rojas, Núñez y Pol en defensa; Indiano y Mario en el centro y Samu y Jorge en banda y arriba Rubén Cruz y Calle.
Los palos que recibió un Calle especialmente activo en el juego aéreo, los peligrosos saques de banda de Carlos, y la búsqueda de cuantos más tiros mejor sobre la portería de Pagola, eran algunas de las premisas que dejó claro un Luis César Sampedro que sigue demostrando su fenomenal trabajo. Y en aplicación de lo anterior, el 0-1, obra de Jorge Díaz que se marcó un golazo por toda la escuadra en un tiro lejano en el minuto 29.
El Alba estaba ganando en El Palo e incluso lo hacía intentado ser fiel a su estilo, con juego de toque siempre que era posible. Y también apretando los dientes. Como al comienzo de la segunda parte que hubo que aguantar las acometidas locales. Sin embargo, el partido no se podía escapar a un Albacete que vio cómo se le dejaban de señalar dos claros penaltis: en el minuto 11 sobre Calle y ya en la segunda parte sobre Samu. Además tuvo el segundo en un balón de Rubén Cruz que se estrelló en el larguero en el minuto 75.
En la recta final, ya sin un Calle al que le dieron hasta en el carnet de identidad (entró en su lugar César en el minuto 83), llegaría la sentencia tras señalar el árbitro, por fin, un penalti cometido sobre Jorge Díaz y que Rubén Cruz no fallaría (0-2, minuto 86). Además, El Palo se quedaría con diez por la expulsión de Oli. Los últimos cambios (Samu por Molina y Jorge Díaz por José Carlos) sirvieron para dormir un partido que ya no se escaparía a un Alba que incluso pudo hacer el tercero en los pies de Molina.
Victoria trabajada de un Alba que sabe amoldarse a todas las situaciones, no se achica ante nadie y sacó los tres puntos de un campo donde muchos perderán puntos. Los de Sampedro siguen líderes y el próximo domingo reciben en casa al Lucena