Escrito por: Rubén Oliva
jueves, 31.07.2014
Esta semana está siendo noticia el histórico enfermero del Albacete Balompié, un Manolo Bleda que cuenta con las simpatías de jugadores, directivos y aficionados, logradas tras 36 años de magistral labor en el club.
Este miércoles sin ir más lejos se pudo observar en el Carlos Belmonte el enorme cariño que le profesa la afición, la cual le brindó cánticos como homenaje y apoyo a su situación.
Sin embargo, lejos de lo que se está comentando infundadamente en un sector de la afición del Alba, el club nada ha tenido que ver con que Bleda ya no pueda acudir a los entrenamientos y partidos del primer equipo.
Tras el ascenso a Segunda, el Albacete Balompié se está viendo obligado a adaptar toda su estructura (empleados, instalaciones, acreditaciones…) a las exigencias que le llegan desde la Liga de Fútbol Profesional (las de la próxima temporada, diferentes en muchos casos a las que había hace 3 años). El Alba ya no está en 2ª B y eso obliga a realizar una serie de cambios, se quieran o no desde el club que preside José Miguel Garrido.
Uno de esas adaptaciones afecta a los servicios médicos para el primer equipo. La LFP obliga, incondicionalmente, a que en los partidos y entrenamientos de todos los clubes de Segunda División estén presentes un médico y, al menos, un fisioterapeuta. Y Manolo Bleda, pese a tener demostrada sobradamente su valía en cuestiones de atención y tratamiento a los jugadores, no es ni médico ni fisioterapeuta, es enfermero. Por eso Bleda ya no puede seguir con el primer equipo. Por eso, el Albacete le ha ofrecido seguir ligado al club pero en otras categorías o con otros equipos donde las normas permitan su presencia.
Los servicios médicos del Albacete se han visto obligados a tener que recurrir a un nuevo médico y dos fisioterapeutas que serán los que estén con el primer equipo. Manolo Bleda, desafortunadamente, no podrá seguir prestando sus servicios ahí mientras el Alba milite en el Fútbol Profesional, pero no porque el club lo haya querido así.