El vestuario del Alba se quitó el último peso de encima, ¿por qué?

Sin paliativos

Siempre o casi siempre esta temporada existía el mismo argumento contra los jugadores del Albacete Balompié. Y es que la vida pasaba y el Alba ganaba, empataba o perdía, pero siempre había un ‘pero’ que hacía presagiar que, pese a la situación óptima del equipo en la liga 123, siempre hubiera alguna situación que lastrase a los protagonistas.

Se ganó sin Zozulia, se consiguió remontar un partido y hasta se cortó la nefasta racha del Numancia en casa, a quien el Alba le volvió a ganar en el Carlos Belmonte quince temporadas después. Sin embargo, siempre estaba la argumentación de la segunda victoria, no conseguida en ocho ocasiones, por parte del entorno albacetista.

Ocho semanas tuvieron que pasar y ocho oportunidades tuvieron que fugarse para un Alba que a la novena sí. A la novena oportunidad el Albacete Balompié consiguió sumar su segunda victoria y refrendar el triunfo de la semana anterior en una categoría en la que de ganar o perder dos o tres partidos de manera consecutiva, te hace subirte al tren de cualquiera de los extremos existentes en Segunda.

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