La ‘mutación’ de Martín

Con uno menos

El credo es al cristianismo lo que el 3-5-2 a la filosofía de Enrique Martín Monreal, técnico del Albacete Balompié. Sistema casi impenetrable y solvente en línea defensiva que ha visto como en La Mancha ha conseguido ‘elevar’ al cuadro manchego a la zona templada de una clasificación que exige tanto por la zona alta como por la baja.

Sin embargo y hablando de exigencias, el Albacete de Martín exige a sus rivales con un complejo sistema táctico que pocos hasta la fecha han conseguido doblegar. Pero ayer, momento en que Saveljich fuese expulsado por Figueroa Vázquez, el de Campanas tuvo que mutar de manera parcial (ante el Alcorcón fue Arroyo el expulsado, aunque Enrique no se encontraba en el Belmonte por el fallecimiento de un familiar) su idea fundamental de juego, pasando del 3-5-2 ya conocido a un 4-4-1 en el que si fundamental es su idea, básico siguieron siendo las argumentaciones de un Alba que pese a estar con uno menos no pasó demasiados apuros.

La retaguardia del equipo no varió demasiado e incluso la ‘bruja’ metió músculo al motor del Alba con la entrada de César de la Hoz en el centro del campo y David Morillas en uno de los costados. Mayor presencia en la zona media y sobre todo, cambio de ‘utensilio’ con la entrada de Javi Acuña como referencia ofensiva. Bela, tras la expulsión ayudó al equipo en la zona media y Aridane se quedó como un islote en punta, peleando por alto cada esférico.

El ‘toro’ saldría poco después para dar mayor electricidad a los metros finales y a punto estuvo de salirle bien al navarro, pues la salida de Acuña -como ocurriera en Lorca- proporcionó al equipo la mordiente necesaria para asustar a un conformista Osasuna. Al fin, esta mutación se ha de decir que solo fue puntual y en Sevilla, si los colegiados lo permiten, volveremos a ver el estilo propugnado por Monreal Lizarraga.

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