Escrito por: Rubén Oliva
domingo, 20.05.2018
Que se puede ser del Alba y mostrarse crítico cuando las cosas no se hacen bien. Que por expresar la lógica preocupación por llevar más de dos meses sin ganar no se quiere menos al escudo. Habrá que partir desde ahí para que los que reparten carnets de ‘verdaderos’ aficionados del Alba sepan que a ninguno de los que llevamos al murciélago en el pecho nos agrada contar la evidente caída de un Alba que, a tenor de su dinámica y la de los otros equipos implicados, se ha convertido en uno de los máximos candidatos al descenso.
En La Romareda y aun jugando con 8 defensas, el equipo de Martín encajó 4 goles y prácticamente en todos los ‘arreones’ ofensivos que planteó el Zaragoza se evidenció la verbena defensiva en que se ha convertido el equipo blanco (7 goles encajados en las dos últimas jornadas). ‘El Papu’ se puso las botas con su hat trick (min. 11, 27 y 56), acompañado por el tanto de Zapater poco antes del descanso y en los únicos minutos en los que el Alba ofreció algo. Y es que el tanto de Zozulia en el 22 fue un espejismo, en una acción aislada y que solo un delantero como él es capaz de transformar en gol.
El Alba, que no tocó bola ni pasó del centro del campo en la primera media hora, tuvo tan solo ciertos instantes de orgullo tras encajar el 2-1 y al volver de vestuarios y hasta el 4-1, con alguna ocasión de Zozulia y Bela que poco más pudieron hacer teniendo en cuenta que solo cuentan con Dani Rodríguez como ayuda para hacer algo en ataque.
El partido terminó sin mayores sobresaltos para el Zaragoza (más aun tras quedarse el Alba con diez tras la lesión de Erice cuando todos los cambios estaban hechos), con solo Acuña generando algo de peligro, y con un Enrique Martín empeñado (y decíamos que Sampedro era ‘cabezón’) en mantener su inservible dibujo ultradefensivo y cuyos cambios lo resumen a la perfección: Cifuentes por el también lesionado Gaffoor y con un resultado adverso y necesitado de remontar metiendo a Acuña y Aridane pero por Bela y Zozulia…
Pésimas sensaciones las que deja el Alba a dos jornadas para el final, saliendo goleado de una Romareda que acabó haciendo la ola, y evidenciando una profunda crisis que le confirma como el equipo de los de abajo que en peor dinámica llega al momento decisivo.