Dos suculentas ofertas de renovación y una difícil relación

Escrito por: Hugo Piña

lunes, 18.06.2018

Muchos aficionados del Albacete todavía se preguntan el por qué del plante de Dani Rodríguez al equipo con el que ha conseguido, a sus 30 años de edad, dar el paso definitivo como jugador de fútbol en categoría profesional. Es decir, tras 28 años de edad, el gallego aterrizaba en La Mancha con el claro objetivo de subir a Segunda División, copando titulares y olvidando los malos tragos vividos como el que tuvo que sufrir en Santander.

De la mano de Aira, el centrocampista gallego conseguía el premio a la insistencia con un ascenso a Segunda División que se vio empañado, a nivel personal de Dani Rodríguez, con el cambio de propiedad el pasado verano. La difícil relación entre el jugador y la dirección deportiva que había aterrizado en el club hizo que incluso equipos de Segunda División conocieran la situación, interesándose por los servicios del de Betanzos durante el pasado verano.

Sin embargo, uno de sus valedores en el equipo como José Manuel Aira retiró del mercado a un Rodríguez que anotó en su cartilla lo ocurrido. Desde entonces, el gallego tan solo hizo que mejorar y sobre todo aumentar su nivel individual en el Carlos Belmonte, con juego, asistencias y goles. Clamor popular de la hinchada que ya antes de navidad pedía su renovación y que ya después de navidad, Rodríguez Vázquez, sabía que no aceptaría la renovación de dirección deportiva y propiedad del equipo blanco.

Y es que, el interés ahora de estos en renovar a Dani Rodríguez fue notorio, con hasta dos propuestas de vinculación. Incluso la segunda de ellas fue notoria, con una ostensible subida del sueldo y con un argumento sólido de ser el epicentro del Albacete de las próximas temporadas. No quiso sin embargo el de Betanzos darse por aludido y la propiedad y dirección deportiva manchega tuvieron que quedar como torpes al no encontrar una solución que desde el entorno albacetista se creía posible. No quiso Rodríguez y la cartilla del gallego salió a relucir para entonces, con una oficialización en el Mallorca que le hará ser uno más en vez del epicentro de un equipo de la Liga 123.