Todo quedó en unas sabrosas tablas (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

lunes, 27.08.2018

Si la víspera del choque me di un estupendo baño en la playa de Las Canteras, lo propio hice al día siguiente. Esta vez mis amigos me acompañaron en el día playero y nos dimos un importante homenaje gastronómico tras el zambullido.

Como cada día de partido, todo lo que hago está en función de la hora de inicio, por lo que hasta las seis de la tarde, hora límite, les dediqué todo mi tiempo. Playa, viandas, café y risas y largas conversaciones. Al final, resultó que nos dieron las siete, pero mis amigos tuvieron a bien acercarme hasta el gran estadio.

La vuelta ya corría de mi cuenta. Compré mi boleto y con tiempo más que suficienteme di un garbeo por un recinto que podría acogerdos Carlos Belmonte.

Si el partido contra el Deportivo de La Coruña, nuestro campo presentaba un aspecto desangelado,la pinta del Gran Canaria era más lastimosa todavía. Dicen que estuvimos unos 12.000 espectadores pero yo no veía más que butacas vacías, y en un estadio tan grande, el resultado movía a la piedad. No sé si la televisión en directo o las vacaciones o es que el Albacete no despierta muchas pasiones allá donde va, pero si es cierto que el Las Palmas cuenta con casi 20.000 abonados, se me antoja que la fidelidad no forma parte de su hecho diferencial. Y eso, que ganaron la semana anterior.

Me senté con toda tranquilidad, solo y con mi camiseta blanca. Me sentí como en nuestro estadio antes de la reforma. Veía el césped allá a lo lejos. Todo el mundo me trató con exquisita educación y, hasta alguien hubo que me deseó suerte para el resto del campeonato. Mas cuando encajamos el gol, los graciosos de turno, me dedicaron algún gesto de dudoso gusto.

Me gustó el Alba, vaya si me gustó. Parecía otro equipo respecto del de la semana pasada. Salvo las imprecisiones sacando el balón, para evitar segundas jugadas, por parte de la defensa, el Alba causó cierta admiración y ya va enviando mensajes en el buen sentido.

 

Me pareció un grupo muy solidario y dispuesto a todo. La presión del inicio no se pagó en la segunda parte, ergo se deduce que la preparación física es la correcta. De hecho, el segundo acto, fue una declaración de intenciones de lo que debe ser el Albacete Balompié.

Ya tenemos dos puntitos, con el mérito añadido de haberlos obtenido ante dos rivales de campanillas. Dos puntos más de lo que pensaba que tendríamos hace apenas quince días. Buena señal, pero sigamos con cautela.

El domingo, volví a encontrarme con mis amigosante un reparador desayuno. Haciendo un esfuerzoencomiable, una de mis amigas me preguntó por el resultado del partido de la víspera. Creo que mi respuesta ya no le llegó; tal es su interés por el fútbol. Los intelectuales, es lo que tienen. Si tengo suerte, cuando vaya a Santa Cruz, los volveré a ver. Al menos, eso me prometieron. En Tenerife, ¡maldición!, no tengo quien me cobije.