Contra el Extremadura, a despertar del letargo (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

viernes, 15.03.2019

No quiero imaginarme cosechando otro empate o ¡ay!, una nueva derrota, que sería la tercera de una dolorosa serie, pero como estamos de capa caída, bueno seráponer las barbas a remojo. Pero no seamos pájaros de mal agüero, que todavía somos envidiados por más de la mitad de los equipos de la categoría.

El Extremadura nos visita y tiene mucha mejor cara que cuando nos vimos en Almendralejo, están a un suspiro de salir del pozo; o sea, que está de más decir que es otro partido de alto riesgo. Como ya sabemos que estamos lejos del ascenso directo, no nos queda otro remedio que luchar por meternos en la lucha por la promoción de ascenso (odio los anglicismos sobrevenidos), eso debe ser suficiente para volver a nuestro juego desacomplejado que tantos buenos ratos nos ha hecho pasar últimamente.

Tras esta extraña hibernación al final del invierno, toca desperezarse, toca llamar a rebato a todas las instancias, salvo a la afición que hasta la fecha ha tenido un comportamiento irreprochable y toca dar ya un soberano puñetazo sobre la mesa que haga saltar toda la cubertería.

Tenemos a todo el plantel presto, al cuerpo técnico despojándose de unas molestas telarañas que le habían salido, al Belmonte en perfecto estado de revista y la fiel afición, huelga recordarlo, dispuesta a sufrir y gozar, a ser posible esto último. Es tiempo ya de que la pelotica se digne entrar en el arco rival, más que nada por aquello del índice de probabilidades. Tiene que haber un remedio para revertir la tendencia, no es sano estar tantas jornadas sin marcar.

Olvidémonos de los laureles y pensemos sólo en jugar al fútbol para divertirnos. Como antes de la crisis. Dejemos de echar las cuentas de la vieja, que nos han dejado a todos algo desconcertados. Con cara de lelos, vaya. Como en aquel viejo concurso televisivo: «A jugaaaar«. Eso, a jugar.

Los pacenses no vienen como hermanitas de la caridad, así que confianzas ninguna. Están crecidos y huelen la sangre. La nuestra. Como ya todos nos dan por muertos, al menos por malheridos, algunos piensan que seremos presa fácil y querrán hacernos morder el polvo. Lógico. Pero ahora es cuando debemos sacar el carácter y cual ave fénix, mostrar que somos el Alba. Un respeto.