Eugeni Valderrama regresa para rescatar al Albacete en el 89′ (1-0)

Escrito por: Hugo Piña

sábado, 16.03.2019

Victoria de equipo. El Albacete Balompié ha vuelto a ganar tras un mes de sequía. Eso sí, se hubo de esperar hasta el 89′, momento en el que el guía espiritual de este equipo se inventase un ‘zapatazo’ desde la frontal para batir a un correoso Extremadura. El Alba consigue sumar 53 puntos y romper su peor momento liguero.

 

Nueva final para el Albacete Balompié de Luis Miguel Ramis. Y de nuevo en el Carlos Belmonte tras las dos últimas derrotas cosechadas en Cádiz y Tarragona, momento en que las dudas dieran inicio tras un campeonato regular -sencillamente- espectacular. El partido en sí comenzó con ritmo y ocasiones, como la de Álvaro Tejero en el 2′ que pegó en el palo de Casto y que avisaba a los blaugrana de por donde vendría el peligro manchego en la primera mitad.

Y es que sí, los de Ramis salieron a dominar a su rival desde el balcón de un Casto que sufría las acometidas locales. Zozulia tendría después una gran ocasión a la que su cabeza no llegaría a impactar por poco. Dominaba en líneas generales el equipo local con un Febas que tenía ramalazos pero sobre todo chispazos, como los que ofrecía Tejero en el carril diestro con constantes balones envenenados al área blaugrana.

Sin embargo, el Alba ofrecía eso y nada más en ataque. Pese a la insistencia inicial y la peligrosidad de Tejero, el equipo de Ramis no se mostraba con la solvencia de otras fechas, donde de la nada creaba y generaba peligro. Ahora no. Ahora el equipo necesita y mucho para llegar al área y marrar las pocas veces que llega. ¿El dato que lo corrobora? Al descanso el equipo acumulaba 400′ sin marcar.

 

La segunda parte arrancó con mejores intenciones para el Alba, con una chilena a la que Febas no pudo terminar de darle forma. Como tampoco le daba forma el equipo local al ímpetu con el que en todo momento se mostraban los de Ramis. Sin embargo, faltaba (y mucha) confianza en área rival.

Para más inri, y en un mano a mano (que estaba ya anulado por presunto fuera de juego) Acuña no podía batir a un Casto que sobrevivía en el filo. Kike Márquez tendría mediada la segunda parte la primera y gran ocasión tras una contra bien ejecutada y en la que solo faltó la definición final.

En los minutos finales lo intentó un Extremadura que se encontraba cómodo hasta que Olabe fue expulsado. Fue el momento concreto en el que los de Manuel dieron el punto por bueno. La entrada previamente de Eugeni no conseguía amalgamar las ganas de un equipo que acumulaba ímpetu pero al que faltaba acierto. Y sí, cual guía espiritual y en el 89′ de partido llegaría la alegría del catalán tras un zapatazo.