Radiografía a mitad de camino: Lo bueno y lo menos bueno de este Albacete

Escrito por: Hugo Piña

domingo, 22.12.2019

La radiografía de este Albacete deja ver los aciertos y errores de un equipo que ante todo cuenta con el beneplácito de mantener 27 puntos en su casillero. 27 unidades en la primera vuelta que ayer finalizaba y a la que todavía se le podrían añadir más puntos en lo que a la suspensión del partido de Vallecas se refiere (y que en una o dos semanas está previsto se dicte sentencia).

 

LO BUENO

Los aciertos de este equipo son, pese a la contrariedad de una parte importante del respetable, varios : La versión defensiva del Alba es notoria y los goles encajados (21 en 20 partidos) ha sido -casi- siempre la mínima. Tan solo cuatro equipos encajan menos que este Albacete, que ostenta una brillante versión defensiva comenzando por el doble pivote, continuando por la línea de zagueros y terminando por un excelso Tomeu Nadal bajo palos.

Otro de los aciertos de este equipo es la confianza de su entrenador. Ramis es la guía de un vestuario que cree firmemente en la propuesta del técnico, tal y como se ha venido advirtiendo hasta la fecha. El 4-2-3-1 o el 4-4-2 son inmutables en un plantel que confía ciegamente en las directrices de su cuerpo técnico. Eso se llama acierto y ante todo es esperanzador.

Y lo más importante. Si con las deficiencias actuales se han conseguido 27 puntos, y con el mercado de fichajes a punto de abrirse, a poco que Mauro Pérez acierte en las incorporaciones, este equipo podría dar el salto cualitativo que necesita. Reforzar posiciones clave en enero será el trabajo de todos para sumar calidad a un equipo que confía ciegamente en el proyecto propuesto.

LO MENOS BUENO

La falta de gol de abrumadora. Incluso preocupante. No se pasa del unocerismo y llegados a diciembre no es casualidad el 1-0 o 0-1. La afición está desesperada cuando ve a su equipo y denota y detecta que la pólvora está mojada. Pide más y sobre todo reclama un delantero, algo que desde el Club se transmite no se busca para reforzar en enero.

La idea de juego es insulsa y poco atractiva. Ahí están las cifras de espectadores que cada quince días acuden al Belmonte. De más a menos y con un patrón de juego demasiado languidecido. El fútbol es espectáculo y Ramis y sus chicos no están conectando con un Belmonte que viene de saborear las mieles del triunfo pasado.

Equipo partido en dos. No existe conexión entre la defensa y el ataque. No hay quien conduzca el balón por la zona interior y genere caudal ofensivo. Manu Fuster es el único pero su juventud pasa factura: demasiado hace con un equipo que no puede mantenerse a sus espaldas. La falta de un mediapunta eléctrico es, al menos, una de las posiciones de urgencia a reforzar por Pérez Gorrín en enero.

La desastrosa y manifiesta falta de peligro a balón parado. Es una de las tareas a mejorar en 2020. Los córners y balones laterales son algodón de azúcar para el rival. El espectador del Belmonte acude cada quince días a la misma versión y sale con un argumento más sólido: No marcamos a balón parado ni queriendo.

La pésima versión de hombres como Olabe, Álvaro Jiménez y la mejorable de Dani Ojeda o Pedro Sánchez. Fichajes de relumbrón en verano y piezas que aportan poco o nada al planteamiento de Ramis. Sorprende sobre todo la versión de los extremos de Leganés y Getafe, quienes estaban llamados a percutir por la banda pero que apenas han dejado algún que otro destello. Ramis se ha visto obligado a jugar por dentro, con Susaeta y Pedro Sánchez como el año pasado lo hiciera con Febas y Eugeni. Y ahí está la diferencia que cada cual puede citar.