Con mascarillas y a lo loco (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

domingo, 24.05.2020

Si a Willy Wilder le hubiesen puesto una situación absurda como la que estamos viviendo, seguro que habría escrito en dos tardes tres guiones magistrales. Los que no tenemos imaginación para tanto, hemos de conformarnos con ver los toros desde la barrera y asumir con paciencia borreguil las instrucciones que, siempre por nuestro bien, nos recomiendan los expertos que nos pastorean desde hace meses.

Hablando de imaginación, es inevitable que salga a relucir donJavier Tebas, no es porque haga alarde de tan escasa virtud, es porque nos sale por peteneras a poco que nos descuidemos. Ahora se nos despacha con que no hay fechas ni horarios, es muy extraño este relajo en quien lleva dos meses dando la matraca con la vuelta a la competición como sea. A mí este hombre me tiene descolocado y no sé si sus mensajes públicos tranquilizan a los cientos de profesionales que, como decía mi tía, no saben si entrar de criada o ponerse a servir.

Hay que decir en favor de Javi, que nadie en los diferentes clubes mueve ficha ni dice nada, ni sí, ni no, ni ya veremos. O bien, todos penden de un hilo de dineros, o bien no se explica que nadie pida calendarios en firme. ¿Entrenamos o no entrenamos? ¿Juntos o separados?, no sé, pero sigo alucinado con tantas dudas. Sólo espero que Lucas Alcaraz sepa por donde van los tiros y tenga todo atado y bien atado, por lo que pueda pasar.

En las películas de Wilder, siempre hay equívocos y lo que parece una cosa, resulta ser al final completamente lo contrario, con Tebas da un poco la misma sensación; ciertamente no es lo mismo y lo que con aquél es comedia, con éste se puede llegar a convertir en drama. Nada más desasosegante que las dudas e incertidumbres.

Pero Tebas, al igual que otras instancias tipo UEFA o FIFA, andan como diría un argentino «como bola sin manija», o al menos eso parece. El fútbol con todo su poder, está demostrando que no tiene mucho margen y no deja de ser un dios con los pies de barro: si todo pasaba porque la decisión recae en el Ministerio de Sanidad, ¿a qué venían tantas prisas durante tanto tiempo?, ¿ganas de estar en el candelabro?, o simplemente ganas de alzarse como adalid de un negocio no tan boyante.

El caso es que seguimos igual que cuando todo se suspendió. Con los músculos un poco más fláccidos, pero con la misma cara de sorpresa.

El Rayo-Alba, que abrirá el baile, sigue esperando el plácet y lo que iba a ser el 12 de junio, parece ser que no tiene fecha. Queda tiempo para fijar horarios, pero la sensación es que no se sabe bien sobre qué bases se toman las decisiones y se hacen declaraciones. La seriedad no forma parte de las virtudes de LaLiga, más bien los globos sonda y las advertencias de matón de patio de colegio. Se supone que todo esto pasará y será entonces, cuando habrá que pedir explicaciones a los aficionados que manejan el cotarro de los millones. Digo aficionados en el peor sentido de la palabra, porque no se sabe bien por qué juegan con las ilusiones y los dineros del respetable. Habrá, insisto, que hacer cuentas cuanto pasen estos meses tan traumáticos, pero no tengo claro en qué punto están los millones de aficionados que hay esparcidos por el ancho mundo. De los dineros o, mejor dicho, de la escasez de dineros, ya hablaremos, porque tengo para mí, que con tanto silencio de los clubes, nadie quiere ponerle el cascabel a ningún gato, temerosos de la respuesta de los paganos que alimentamos un circo que no ha resultado tan poderoso como algunos pensábamos.

Los personajes más patéticos de Willy Wilder, eran de la misma calaña que Javier Tebas.

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