Las fases del desfase (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

sábado, 02.05.2020

Parece que sí, que hay fumata blanca y va a volver el Alba en breve al Carlos Belmonte, quiero decir a nuestras televisiones, así que lo que les he venido anunciando durante las últimas semanas, no tenía ningún fundamento. El Gobierno ha encontrado la piedra filosofal para contento de Javier Tebas; ya hay calendario para que todo vuelva a la normalidad, que ahora llaman “nueva normalidad”. Con tanta perversión del lenguaje, no sé si seráverdad o sólo una expresión de deseo, para calmar los espíritus.

Los que mandan necesitan el fútbol, por aquello del pan y circo que sabían los romanos, se ve que no estamos suficientemente atocinados con la prisión domiciliaria, así que una ración delimprescindible “opio del pueblo”, terminará de allanarles el camino para seguir controlando nuestras pulsiones y ansias de libertad.

Hasta que no vea la vuelta real a los entrenamientos yo, como San Pedro, sigo negando la mayor. Este nuevo espantajo que nos lanzan, no es ni más ni menos, que un “a ver qué pasa”, sin más fundamento que el aparentar que se está haciendo algo. En Francia, por lo pronto, todo ha terminado, con las lógicas reacciones de agrado y protesta. En otras ligas se tiende a ganar tiempo, pero ya se sabe que el dios Crono tiene por costumbre llevarse todos los gatos y todas las aguas por delante, el tiempojuega contra todos. Los franceses así lo han entendido y han cerrado el chiringuito hasta mejores calendas, que está por ver cuándo vendrán.

Entretanto y en previsión de necesarios ajustes, circula por ahí un informe enviado por los clubes al CSD, RFEF y LaLiga sobre el futuro de la Segunda B. He tenido la paciencia de leerlo y lo primero que destaco es que, o lo han redactado en el tiempo que dura una siesta, o quien lo ha escrito no anda muy sobrado en cuanto a dominio del idioma español. Faltas de ortografía, de sintaxis y redacción harto farragosa; cualquier alumno aventajado de primaria, lo habría hecho mucho mejor. El documento avisasobre la que se nos viene encima, sobre todo para el fútbol modesto, e incide en la obligatoria reconversión que debe acometer la tercera categoría de nuestro fútbol. Se quiere profesionalizar la Segunda B y, para ello, hay que afrontar la cuestión económica con seriedad. En realidad, sólo se habla de dinero, de cuestiones deportivas poco o muy poco. Hablar de dineros está bien y es necesario, pero reducir una cosa azarosa, como es el fútbol, a sólo billetes, da paso a situaciones injustas que el aficionado no tardará en penalizar.


La crisis que se avecina va a ser tan cruel, que pensar que el fútbol no la va a sufrir es, simplemente, tratar de ocultar la realidad. En esto y, pese a la deficiente presentación del documento, los modestos parecen haber interiorizado la situación y, aunque no tienen la solución mágica, sí son conscientes de que si no se hacen las cosas con ciertos criterios de austeridad, la catástrofe alcanzará proporciones bíblicas. Tebas no, la Liga de Fútbol Profesional sólo anhela el pan para hoy, haciendo caso omiso de que la mayoría de los clubes van a salir muy tocados, tanto como el resto de la sociedad. Así que cuanto antes se tomen decisiones, dolorosas inevitablemente, antes se evitarán los desastres por venir.

El hecho de que el documento de la reconversión de la Segunda B, y por consiguiente de Tercera, sea tan farragoso y tan poco respetuoso con el idioma, denota entre otras cosas, la falta de respeto por lo bien hecho, de lo que se deduce el triunfo de las prisas y los brochazos gordos. La mentira y el eufemismo habitan con naturalidad entre nosotros, esto no puede desembocar en nada bueno, se hable de fútbol, de pandemias o de si son galgos o podencos.

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