Los calvos del Alba (IV): Jaime, el madrileño con alma de gallego que no triunfó en La Mancha

Escrito por: Rafael Gil

sábado, 09.05.2020

Seguimos repasando los jugadores del Albacete con este peculiar look, en este caso nos marchamos a la campaña 2004-05, aquella en la que César Ferrando se marcha al Atlético de Madrid y en la que José González se hace cargo del equipo. Tras la buena actuación la temporada anterior donde el Alba consiguió la permanencia con mucha suficiencia, gran parte de los artífices de ese logro volaron a otras aventuras. En el caso que nos ocupa, en el centro del campo, Ludovic Delporte hizo el equipaje con destino Osasuna y Libero Parri se decantó por el Racing de Santander. Ante este vacío en una zona tan sensible dentro de los esquemas manchegos, la dirección deportiva decidió reclutar a un hombre experimentado y que pudiera dar garantías tanto en el entramado defensivo como en el ofensivo. Así es cómo se produce la llegada de nuestro protagonista de hoy, de Jaime Sánchez.

Nacido en la capital de España en el año 73, el centrocampista se formó en las categorías inferiores del Real Madrid llegando incluso a afianzarse en la primera plantilla a finales de los 90. Antes había hecho una fabulosa campaña en el Racing de Santander en la temporada 1996-97 que coincidió con los últimos coletazos de José Luis Zalazar en el fútbol de elite, cosa que le sirvió para volver con fuerza a la disciplina blanca. A su vuelta al Bernabéu, estuvo a las órdenes de JuppHeynckes y lógicamente formó parte de la plantilla que consiguió la ansiada séptima Copa de Europa. En aquel vestuario también estaban futbolistas como Raúl, Súker, Mijatovic, Seedorf o Hierro. Ese año Jaime disputó 31 partidos, casi todos ellos de liga, el técnico alemán se decantaba por otros jugadores con más experiencia para la Champions. Posteriormente, con Guus Hiddink y Tosacken el banquillo el canterano fue perdiendo protagonismo  y buscó una salida definitiva. Allí encontró cobijo en el Deportivo de La Coruña, fue en la 99-00 donde se proclamó campeón de liga, teniendo un peso importante aunque no fundamental dentro de la plantilla liderada por Irureta. Lo cierto es que tenía a compañeros de mucha enjundia delante como Donato o Mauro Silva. Aun así disputa 22 minutos en el choque contra el Espanyol donde se consuma el título en la última jornada.

Al elevarse las exigencias del club gallego, que ahora tenía expectativas en Europa, Jaime sale cedido en dos ocasiones. Una primera, donde no jugaría tanto como antaño, otra vez al Racing de Santander. Una temporada que fue aciaga ya que supuso el descenso de los cántabros a Segunda División. Y posteriormente al Tenerife, aquí que tendría más protagonismo, pero también acabó de la misma manera, con sus huesos en la categoría de plata.  Viendo que en España no estaba teniendo suerte, el madrileño hizo las maletas para entrar en un nuevo préstamo esta vez en el Hannover. Allí estuvo un total de dos años, dejando un buen recuerdo en el club germano y disputando un buen número de partido, el recuento se paró en 32 apariciones con los teutones.

Es entonces cuando Albacete se cruza en la carrera de Jaime Sánchez como futbolista, siendo aún propiedad del Depor, el mediocentro madrileño entra en la operación en la que Lendoiro cede a dos prometedores jugadores al Alba. Rubén Castro, que ha tenido un buen rendimiento como delantero sobre todo en el Betis aunque en el cuadro manchego su experiencia fue para olvidar, al se le sumó el también canario Jerónimo Figueroa, más conocido como Momo, que tampoco es que hiciese mucho más en el Carlos Belmonte. A este pack, se le sumaría Jaime Sánchez, pero éste en propiedad para los manchegos. Así pues, el centrocampista campeón de liga y de Europa llegaba con bastante mili al vestuario blanco, 31 años marcaba su carné de identidad.

A pesar de que el recuerdo de esa campaña bajo los esquemas del peculiar José González fuera funesto, lo reseñable para Jaime es que para el técnico gaditano era fundamental en el equipo. El ex deportivista se adaptó a la perfección y formó muy buena dupla con Álvaro Rubio. Especialmente buenos fueron los encuentros en casa contra el Espanyol y el Atlethic donde se consiguieron victorias importantes. Sin embargo, tras el regreso de las vacaciones navideñas, su nivel empezó a decaer. En febrero llegó el cambio de entrenador, si con José González lo había jugado todo, con Martín Monteagudo desapareció de los esquemas prácticamente y eso el equipo lo notó. Al final, acabó pasando lo que ya había sucedido en sus cesiones anteriores en territorio nacional, se consumió el descenso a Segunda División.

Tras su periplo en La Mancha, regresó a su tierra de adopción, Galicia. Esta vez enroló en la filas del Racing de Ferrol donde coincidió con otro viejo conocido para la afición blanca, con el ex entrenador albacetista José Manuel Aira. Para desgracia de nuevo para Jaime, otra vez nuevo descenso esta vez a Segunda B, sería el cuarto de sucarrera. Fue en La Malata donde dio sus últimas patadas a un balón vestido de corto.

¿Dónde podemos encontrar en la actualidad a Jaime? Siendo ya veterano, ha seguido ligado al mundo de fútbol con una labor de formador. Ha tenido varios puestos en las categorías inferiores del Deportivo de La Coruña. Y concretamente, esta campaña estaba a cargo del Juvenil B. Hasta el parón de la competición, dentro la categoría regional en Galicia, el cuadro entrenado por Jaime se encontraba segundo clasificado en un grupo que lidera el Celta de Vigo. Parece ser que tiene maneras de ser un buen entrenador, veremos que le depara el futuro.

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