Ejercicio defensivo y trivotazo de Garai: cuando leer partidos da puntos

Escrito por: Hugo Piña

lunes, 26.10.2020

Sorprendió a propios y extraños el once de ayer ante el Rayo Vallecano. Una especie de 4-1-4-1 en fase ofensiva y un 4-3-2-1 en fase defensiva con el que Aritz López Garai dejó claras sus intenciones. Y es que sabía del potencial rival y de las cualidades pero también defectos de un Rayo Vallecano que a domicilio baja sus prestaciones.

Sin embargo, y centrándonos en el Alba, advertimos como esa especie de trivote surtió el efecto deseado por un estudioso del fútbol como Aritz. Silvestre, Diamanka y Azamoum fueron todo para un equipo que necesitaba bailar al son de estos tres jugadores y que, en teoría, no están llamados a liderar el juego creativo. Más destrucción imposible ante un Rayo que combina y gusta de sobar la pelota.

Quiso por ello Garai contrarrestar el potencial rival con músculo en la medular del Alba. Ensanchando la zona de tres cuartos con un trivotazo que tras el gol de Boyomo cobró más sentido que nunca. Y con el 2-0 de Eddy Silvestre mas todavía, puesto que el guión de partido para entonces era el de contener la posesión rival y acelerar con Peña, Jiménez o cualquiera que tuviera la pelota.

Fue entonces cuando el Rayo sacó a relucir sus armas mejor que nunca. Y fue entonces cuando el Alba, como en Mallorca, también sacara sus cualidades defensivas. Enorme ejercicio defensivo de los chicos de López Garai que en apenas dos semanas han cambiado de estilo y se han transformado en ‘otro’ equipo.

La vitamina A(ritz) tendrá algo que ver con la visión de un Alba que combina, se muestra incisivo, lo intenta en campo rival… y a todo ello le imprime un gen competitivo brutal. Y es que si en los cinco primeros partidos encajaron 8 goles, en los tres de la ‘era Garai’ tan solo llevan uno en contra.