Los aficionados del Alba tenemos un problema (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

sábado, 12.03.2022

Cuando perdemos, nos enfadamos, y con razón, cuando empatamos, a menudo decimos que deberíamos haber ganado, cuando lo hacemos por la mínima, es que no buscamos con demasiado ahínco la victoria por dos o tres o cuatro y cuando vencemos, es que lo hemos hecho, pero no hemos jugado suficientemente bien. Honestamente, creo, que deberíamos ajustar más nuestras inquietudes y aspiraciones.

Seguro que tras este primer párrafo, muchos de entre ustedes, ya me estarán llamando de todo y, posiblemente, no les falten motivos, pero es que no termino de entender qué es lo que queremos de nuestro Alba. Yo, ya les adelanto que quiero ganar siempre por cinco a cero.

Ciertamente la apuesta por Rubén de la Barrera, fue arriesgada, en el sentido de que es un entrenador que gusta de jugar tratando de darle sentido al bloque, y no un sentido cualquiera, no, aun estando en tercera división, el tipo pretende jugar al toque. Su juego, puede que no enamore y haga sufrir más de la cuenta, pero si nos tomamos la molestia de ver lo que se cuece por otros campos y otras categorías, veremos que tampoco es que su planteamiento sea tan estrambótico. Lo de jugar al patadón, al contragolpe o a otras estrategias, es tan lícito como lo nuestro, de ahí que diga que su contratación fuese arriesgada, pero de la Barrera, no ha engañado a nadie.

Hasta que no se impongan los treinta minutos reales, como en baloncesto u otros deportes, en donde no hay manera de prostituir el tiempo, no terminaremos de ver si las estrategias que se utilizan hoy, no están marcadas por el juego marrullero y los subterfugios, por ejemplo emplear una eternidad para sacar de banda, hacer un cambio o tirar una falta. Eso es lo que a mí me incomoda de todo esto, que el fútbol siga amparándose en la picardía y en chulear el reglamento. Todos nos quejamos cuando el rival pierde tiempo, pero no lo hacemos tanto, cuando somos nosotros los que contemporizamos. Exijamos un cambio en la norma, ahora no hay excusa, con tanto adelanto se hace imperativo aplicar el juego en tiempo real. Hasta el rugby lo hace. Mientras eso no termine de implementarse, el juego del Alba, aburrido o no, es eficaz, y no lo digo yo, lo dice la clasificación.

La reválida que nos ofrece el CD Atlético Baleares, no terminará de aclararnos nada, ganemos, empatemos o perdamos, seguiremos ahí. De momento estamos a siete puntos de salir de la promoción, tampoco significa nada, pero a día de hoy, somos la envidia de la categoría.

Los mallorquines, siendo uno de los referentes y más equilibrados equipos, no son mejores que nosotros cuando salen de su campo, este dato no deja de sorprender, más, si añadimos que han perdido cinco de sus últimas cinco salidas; sólo le ganaron al colista. Así y todo, es un equipo temible y no me inspira ningún relajo el tenerlos como rivales, son un buen equipo y, a buen seguro, pelearán por el ascenso hasta el final.

Ganamos en Madrid, porque jugamos con la paciencia del rival, tocamos y desesperamos a partes iguales y, sí, hemos tenido algo de suerte, pero también el azar nos ha resultado esquivo en unas cuantas ocasiones esta temporada. No veo por qué no podemos aplicar la misma receta a nuestros ilustres visitantes blanquiazules. Repito lo de tantas veces, tenemos que estar muy precavidos porque los isleños son buenos, pero ellos estarán más inquietos porque rinden visita a un equipo sólido, fiable e inteligente.