Que el viento no se lo lleve (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

sábado, 19.03.2022

Prueba irrefutable de que yo, en esto del fútbol toco más bien de oído, es que allá por el mes de agosto el Algeciras CF, figuraba entre mis favoritos para el ascenso directo. Lo único que mitiga un poco mi desfase es que los gaditanos, todavía no están, ni mucho menos descartados; de hecho, en las últimas diez jornadas, han sacado un puntito más que nosotros y nos reciben con una racha de tres victorias consecutivas, lo que quiere decir que vamos a visitar otro campo de minas. Nada nuevo para el Alba, que cuenta por emboscadas todas sus salidas.

Ni culminando el mes de marzo con otras dos victorias podremos estar tranquilos, ya que, no me resisto a resaltar una vez más que, esta categoría está llena de ratoneras y, hasta que las matemáticas no lo confirmen, todo va a ser un viacrucis para los nuestros. Todos los campos están llenos de trampas y los equipos saben a qué juegan y lo que se juegan.

El Alba ha alcanzado, en el momento más idóneo del año, el punto de madurez y solidez necesarias, para afrontar el largo pasillo infernal que nos aguarda, el mismo que les espera a los demás, sin embargo, a los nuestros los veo muy seguros de lo que se llevan entre manos, mientras que en algunos de nuestros osados rivales, observo más dudas de las debidas a estas alturas.

Lo que está meridianamente claro es que, con dudas o sin ellas, hay que bajarse del autobús para rebañar cada punto, porque los rivales tiran bocados. La prueba más palpable la podremos atestiguar en Algeciras, el rival está crecido y a nadie le extrañaría que, en breve, asomase por la zona noble de la tabla. El Albatendrá un partido endiablado, que no le pillará por sorpresa, porque, felizmente, es el rival a batir. Todos nos temen, pero todos quieren enfrentarse a nosotros para bajarnos los humos, como es natural. Nuestra racha de partidos invictos, está claro, que no es una casualidad, y los gaditanos nos va a recibir, sabedores de nuestro potencial, para intentar por todos los medios, zanjar nuestra estupenda serie.

Se respira tranquilidad en la Institución y, necesariamente, se transmite al césped y viceversa. Esto es un juego de espejos, donde nos reflejamos todos y digo “nos”, porque la afición es la clave de bóveda de todo esta cosa que se llama Albacete Balompié. La afición, o sea, nosotros, hemos vuelto a creer en nuestro equipo, entre otras cosas, porque su solidez y su entereza, nos han llevado al puesto que ocupamos; no lo olvidemos, de forma circunstancial.

Somos octavos como visitantes, es hora de mejorar este lugar y el Nuevo Mirador, es un lugar tan estupendo como cualquier otro, para conseguirlo. Si ganamos, evidentemente, serán algo más que tres puntos, pero si perdemos, no habrá lugar para la desesperanza. Téngase en cuenta que, a pesar de nuestra discreta estadística, cuando jugamos lejos del Belmonte, apenas si hemos perdido cuatro veces en trece salidas. Sólo un equipo nos supera en este apartado.

El campo del Algeciras es coqueto y su afición achucha como pocas, pero jugamos contra once y nosotros, también seremos once. En peores garitas ha hecho guardia nuestro Alba, y salió con vida; las espadas, pues, están en todo lo alto y, se me antoja, que la consistencia, la estabilidad y la fe que transmiten los nuestros, no es algo pasajero.

El Peñón, es un cerrete de poca monta, comparado con la roca que es hoy nuestro Alba.